Cuatro razones para disfrutar de la naturaleza y la gastronomía de Peñíscola

En el programa de esta semana de 'Planes Cuatro', te damos cuatro razones para ir a la playa, a la montaña o disfrutar los monumentos de Peñíscola
Además, cuatro motivos para viajar hasta Chicago y descubrimos cuatro rincones imprescindibles de Viena
Mediterráneo: cuatro motivos para descubrir Peñíscola
¡Bienvenidos a Planes Cuatro! En el programa de esta semana, te damos cuatro motivos para viajar hasta Chicago, descubrimos cuatro rincones imprescindibles de Viena y te damos cuatro razones para viajar, descubrir y volver a Peñíscola.
Cuatro razones para viajar, descubrir y volver a Peñíscola
Peñíscola, en la provincia de Castellón, atrapa por su historia, su gastronomía y su naturaleza. Una localidad ideal para disfrutar del mar, de la montaña y, también, de grandes monumentos de su pasado
- Su imponente castillo templario-pontificio, antigua residencia del Papa Luna, se alza sobre un peñón rocoso rodeado por el mar. Desde allí se puede disfrutar de vistas panorámicas de la ciudad.
- Por supuesto, Peñíscola es símbolo de excelente clima y temperaturas suaves junto al Mediterráneo. Sus más de 300 días de sol al año hacen que sea especialmente agradable en otoño e invierno.
- En los restaurantes de la localidad es posible saborear numerosas recetas elaboradas con arroz y otros ingredientes frescos y naturales del mar y la huerta.
- Y la imponente Sierra de Irta complementa las acogedoras playas de Peñíscola. Su parque natural es un paraíso, uno de los últimos espacios vírgenes del Mediterráneo.
Además, viajamos hasta Chicago descubrimos cuatro rincones imprescindibles de Viena
Chicago, la tercera ciudad más grande de Estados Unidos, aúna cultura, ocio y compras en una propuesta única. Como cantó Frank Sinatra, “es la ciudad que nunca te decepcionará”.
- El Loop es el centro histórico y el corazón financiero de la ciudad del viento. Aquí se construyó el primer rascacielos del mundo.
- La Milla Magnífica es la principal arteria comercial de Chicago, y en ella también se pueden admirar muchos edificios históricos.
- En el norte de la Avenida Michigan está la Torre del Agua, una de las pocas estructuras que sobrevivió al gran incendio de 1871.
- Y el lago Michigan, uno de los cinco grandes lagos del país, es visita obligada para disfrutar de buenas vistas y hacer deporte.
Y Viena, la ciudad de los edificios imperiales, con sus cientos de palacios, museos e iglesias, sorprende a sus visitantes en cada esquina.
- En Viena vivieron personalidades como Mozart, Beethoven, Freud o Einstein. Toda esa riqueza cultural se refleja en su ópera o en sus museos.
- Los Habsburgo y la mítica Sissí Emperatriz vivieron en el Palacio Schönbrunn y en el de Hofburg, sendos ejemplos del barroco austríaco.
- Viena reúne algunos de los edificios imperiales más imponentes de Europa, como es el caso del Parlamento.
- Su encanto se disfruta tanto si se recorre caminando o en bicicleta, como si se hace en tranvía o coche de caballos; incluso en barco por el Danubio.
