Las Salazar piden ayuda a sus vecinas para sorprender a las Guiribitey: "Tenéis que ser nuestras criadas"

Raquel y Noemí Salazar intentan reclutar a sus vecinas para preparar un brunch para las Guiribitey
¡Limpieza total! Raquel Salazar aprovecha el cambio de armario de Noemí para llevarse ropa: "Esto es lo que me falta a mi"
Raquel y Noemí Salazar quieren organizar un brunch en su casa para las Guiribitey y, con la intención de sorprenderlas, deciden pedir ayuda a sus vecinas. Raquel opta por comunicarse con ellas por el walkie talkie y les lanza una propuesta muy de su estilo: “Te doy croquetas si me das tus servicios”. Sin embargo, su vecina no termina de verlo claro: “El trabajo de las personas hay que pagarlo”.
Raquel explica entonces su método de negociación: “El trueque de toda la vida. Antes no existía la moneda: si tú tenías una vaca, me dabas leche; y si yo tenía un cordero, te daba chuletillas”.
Al notar que las vecinas no están muy convencidas, Noemí interviene: “Necesito personal para mi casa, porque he ido a la casa de unas supermillonarias que tienen un montón de servicio y necesito que me hagáis de criadas”.
La oferta de Noemí para que sus vecinas acepten ser sus criadas
Después formula una oferta mucho más tentadora: “Si me hacéis este favor: uno, la semana que viene hago un sorteo de electrodomésticos y os doy una tostadora a cada una, dos, mi madre os hace durante 15 días croquetas de varios sabores. En todas las fiestas y aperitivos ya tenemos catering. Y a la Nere la dejo venir a mi vestidor cada vez que quiera”.
Finalmente, las vecinas aceptan con una condición: “Os servimos el brunch y lo que sobre nos lo llevamos a casa”. Noemí respira aliviada: “Menos mal que al final han cedido un poco, porque madre mía, que no… ¡que me quedaba sin servicio!”

