¡Bombazo! Raquel Salazar toma una decisión que cambia su rumbo hacia la espiritualidad: "Nace una nueva Raquel"

¡Bombazo! Raquel Salazar toma una decisión que cambia su rumbo hacia la espiritualidad: "Nace una nueva Raquel"
Raquel Salazar desvela su decisión. Cuatro.com
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Para conformar el nuevo negocio de Las Salazar, Raquel ya aclaró que necesitaba una ayuda divina. Se siente una persona renovada, con paz y de hecho, en el anterior programa ella misma confirmaba que sentía un gran cambio.

Asimismo, asegura que hace años afrontaba las peleas de una manera y ahora mismo en lugar de querer buscar la razón, elige la paz. Tal es así su cambio, que tuvo un "encuentro con Dios". Con esta experiencia, Raquel dejaba claro que su negocio funcionaría con la ayuda de Dios.

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De nuevo, la madre de Raquel volvía a sacar el tema sobre su espiritualidad porque "no se me va de la cabeza el tema de Dios", dejaba claro. Sin lugar a dudas se dirigía a Noemi para sincerarse sobre cómo estaba sintiéndose al respecto ya que quiere más y "todo el mundo nace con un propósito de Dios". Para ella, no puede limitarse en propósito sino que tiene que incrementar y llenar esa sed espiritual.

Sin embargo, la hija de la Salazar le confiesa que igual se está precipitando porque ella es de ideas de "blanco o negro". Confiesa además, que no es ahora "Santa Raquel", aún así la quiere apoyar en sus decisiones pero, no acaba de comprender del todo hasta dónde quiere llegar.

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En este momento, Raquel Salazar soltaba un gran bombazo: "Me siento preparada para bautizarme y lo voy a hacer, quiero hacerlo". Frente a esta decisión, Noemí le explica que esto no es cualquier acción sino que implica además, un cambio general: "Escúchame, una vez que te bautizas tienes que dejar la Raquel antigua en el agua y nace una nueva. Es algo en lo que quiero que estés preparada. Pero te siento como si fueses una hija".

Ante esto, su madre le comenta que próximamente la venida de Dios está cada vez más cerca porque el mundo esta corrompido. Para quién no esté bautizado "no llegará al cielo"; y ella le deja por seguro que quiere hacerlo.

Tras esto, Raquel se pone en contacto con el pastor para contarle la noticia y pedirle que la bautice: "Tú sabes el cambio que he dado", a lo que él le comenta que "se ve que no eres la Raquel de antes sino una nueva con el toque de Dios". Después le pide el bautizo, sin embargo, le informa de cuáles son los requisitos: "El primero creer en Jesús y poner tu corazón". Después de pedirle estos dos requisitos, le pide un lugar donde poder hacer la celebración. Raquel sin preguntar a su hija ofrece directamente su piscina, dejando a Noemí completamente asombrada.

Noemí le dice a su marido dónde se va a bautizar su madre: "¿Por qué no se va a un río?"

Con la decisión de Raquel respecto a su espiritualidad, unida al lugar en el que desea cumplirlo, Noemí se ha visto en la posición de comunicárselo a su marido. Pese a que la noticia le ha agradado por completo a su marido, por verlo "una bendición"; lo que no esperaba es que el lugar sería ¡en su propia casa!

Pese a haber decorado la situación, él le pregunta que "¿Por qué no se va al río a hacerlo?" A lo que entre risas le responde que en invierno no está abierto. Esta decisión no le ha gustado porque considera que debería habérselo comunicado anteriormente, pero finalmente cede: "Pues nada que venga".

Noemí le dice a su marido dónde se va a bautizar su madre: "¿Por qué no se va a un río?"
Noemí le dice a su marido dónde se va a bautizar su madre: "¿Por qué no se va a un río?"