Exclusiva | Salma, tras dos años de secuestro y tortura: "Me ataba a una camilla y me golpeaba hasta agotarse"

Salma logró escapar tras dos años secuestrada y sometida a brutales agresiones en una vivienda aislada de Murcia
Una testigo del secuestro de película de 'El niño Juan' en Carabanchel, Madrid: "Empecé a escuchar disparos y mucho ruido en la calle"
Dos años completos de infierno: un total de 730 días en una tortura continua, con sus agónicas mañanas y noches. Secuestrada y aislada, siendo violada día tras día, y todo mientras su entorno la da por desaparecida. El 1 de abril de 2024 arranca la pesadilla para Salma: un hombre la engaña y la encierra en su casa, a las afueras de Murcia, una vivienda entre huertas, aislada del mundo, con altos muros y puertas cerradas, un lugar perfecto para el martirio.
Le arrancó los dientes, perdió un ojo durante una paliza, le dejó hematomas en cada centímetro de su piel. Pero todo cambia este martes, una escalera le da a Salma su salvación, una escalera que olvida su secuestrador en el jardín. Aprovecha un momento en el que está dormido; sigilosamente la apoya en el muro, sube, salta al exterior y corre como puede, alejándose del infierno.
Su capturador es detenido. Una auténtica tortura que parece de película, pero que tristemente ha sido muy real.
Salma, víctima del secuestro: "Un día, para advertirme de lo que me pasaría si trataba de escaparme, cogió un gato delante de mí"
'En boca de todos' ha sido uno de los primeros en acudir a la casa donde estuvo secuestrada Salma. Clara Murillo, reportera del programa, ha dado más detalles sobre el caso: "Cerca de esta casa hay otra, la de sus vecinos, pues ellos sabían de la existencia de Salma. En una ocasión, este hombre le da presuntamente tal paliza que le deja el ojo muy mal, y es la vecina quien la lleva al hospital bajo amenazas".
Además, el programa ha podido hablar con Salma, quien explica la primera paliza que le dio el uno de abril de 2024: "Me dio una paliza de muerte, me dijo que era suya, que le pertenecía, que era su esclava y que le iba a obedecer todas sus órdenes".
También comenta las amenazas que sufría: "Un día, para advertirme de lo que me pasaría si trataba de escaparme, cogió un gato delante de mí. Lo degolló y lo descuartizó en mi presencia". Además, añade: "Me ataba a una camilla y me golpeaba hasta agotarse".

