Denuncian agresiones a policías en la polémica rave de Albacete: "Amenazan con estar hasta Reyes"
La 'Big Fucking Party' reúne a miles de personas de todo el mundo en las inmediaciones de Hellín, en Albacete
Según fuentes oficiales, los asistentes llevan allí desde hace tres días y previsiblemente estarán hasta el día de Reyes
La conocida como 'Big Fucking Party' está de vuelta y, como cada año, comienza rodeada de polémicas. En las últimas horas más de mil vehículos se han congregado en el pantano del Cenajo, en el término municipal de Hellín (Albacete) para celebrar la rave ilegal más multitudinaria que se celebra cada año en nuestro país con motivo del año nuevo.
Fuentes de la Guardia Civil han informado sobre el dispositivo de control y seguridad compuesto por unos 300 agentes explicando que, aunque no se tiene una estimación exacta de asistentes, se calcula que han acudido más de mil vehículos a esta fiesta no comunicada ni autorizada.
Los primeros movimientos de esta fiesta que lleva años celebrándose de manera secreta se detectaron en la noche de este martes, cuando comenzaron a llegar a la localidad de Tobarra un gran número de vehículos, muchos de ellos caravanas y furgonetas, procedentes de países como Francia, Bélgica o Dinamarca.
La Guardia Civil confirma que "no se va a entrar a la fuerza en la rave"
Agustín Clemente, secretario de la Asociación Unificada de Guardias Civiles, ha conectado por teléfono con 'Todo es mentira' para explicar cómo está discurriendo la fiesta ilegal y para denunciar públicamente las agresiones sufridas por los agentes que intentaron evitar que dicha rave se celebrase.
"Se sabía que en ese entorno se iba a producir este evento y los dispositivos se desplegaron para ir detectando el tipo de vehículos que podían estar implicados, especialmente los que transportaban los materiales para los escenarios y para generar electricidad que necesitan. La Guardia Civil empezó a detectar estos vehículos y a paralizar algunos, y cuando los organizadores vieron que eran descubiertos empezaron las agresiones a los agentes, en algunos casos brutales".
Según las palabras de Clemente, en torno a 20 y 30 agentes han tenido que ser atendidos por las lesiones provocadas por estas personas y ha aprovechado la ocasión para lanzar una petición muy clara: "Esto ha intentado evitarse sin tener un dispositivo especial, se ha hecho con los agentes habituales pese a que esto se lleva celebrando desde hace años y se sabía que se iba a hacer una vez más".
