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Prostitución, drogas y autolesión. El durísimo relato de dos menores Toyoko: "Son viejos y la mayoría extranjeros. Da asco pero no tengo otra opción"

Dos menores esperan en la puerta de un hotel en Tokio. 'Fuera de cobertura'
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Alejandra Andrade le pregunta al padre de una joven Toyoko que se suicidó si, para sobrevivir y pagar sus adicciones, se prostituyen tal y como comentan en la calle. Kai, youtuber japonés, responde rápidamente por él: "Sí, te lo puedo confirmar yo que he hablado con ellos y a mí me han confesado algunas chicas y chicos también que se prostituyen". El término con el que se refieren a él significa literalmente traducido del japonés "chica de pie".

El equipo de 'Fuera de cobertura' pasea por las calles, las cuales se dividen en secciones por nacionalidades. Una zona muy concurrida por turistas, tal y como confirma el youtuber: "Yo he visto más clientes o turistas hablando con las chicas que japoneses".

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Es en este momento cuando llegan a la calle donde se suelen poner menores. Se ponen en las puertas de lo que llama "love hotels": "Simplemente tú pagas por hora y vas a hacer el acto sexual". Y, aunque la acompañante sea menor, lo cierto es que no dicen "nada".

Ni si quiera la policía, dado que hay una comisaría a escasos metros del lugar, a pesar de que "está prohibido prostituirse": "No hay ningún tipo de multa, ni de pena". Sin embargo, en el programa también dan voz a las medidas que se están implementando para luchar contra el problema:

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El durísimo testimonio de dos menores Toyoko que se buscan la vida en la calle

La presentadora se acerca hasta dos jóvenes que están sentadas en la calle para saber su historia. Ambas tienen 16 años y son amigas del colegio. Una de ellas se fue de casa porque, confiesa, su padre "tenía muchas amantes" y su madre "acabó muy desestabilizada mentalmente": "Se olvidaron de mí". Tanto es así que no han tratado de ponerse en contacto con ella desde que cruzó la puerta. La otra, aunque vive con sus padres, lo necesita para que ella y su hermano pequeño puedan comer: "Cuando están de malhumor, no hay comida".

Acuden a este lugar dos veces por semana, durante unas cuatro horas, porque necesitan el dinero y con esto consiguen algo menos de 400 euros. Una forma de ganar de dinero que vieron "por redes" ya que "circula por internet". Los hombres que vienen son "viejos" y "la mayoría extranjeros": "Me da asco pero no tengo otra opción". "Estamos de 30 minutos a una hora y la habitación la pagan los clientes", cuenta una de ellas.

Ninguna va al colegio porque desde que entraron en la secundaria porque sufrían bullying. "Se lo dije a mi profesora y a la profesora de salud, no dijeron nada. Se lo dije a mi madre y me dijo que los ignorara, que no me preocupara tanto por eso", asegura una de ellas. Sin embargo, no cree que le dijeran nada si se enterarán de dónde saca el dinero: "Como no voy al colegio están enfadados y no nos hablamos".

Los padres de esta joven de 16 años le llevaron al psicólogo, pero no por el acoso escolar. "No podía levantarme por las mañanas o si me hacía daño me llevaban al hospital", afirma. Y es que, según cuenta, se autolesionaba de diferentes maneras. Una conducta que también comparte su amiga, realizándose cortes con cuchillas de afeitar en los brazos y las piernas.

También han vivido una sobredosis. "Tomé un montón de pastillas y me tuvieron que llevar en ambulancia. Mezclé jarabe para la tos y medicinas para el dolor de cabeza. Normalmente tomo solo unas 20 pero cuando tomo muchísimo he llegado a unas 120", confiesa una de ellas. Y es que, según afirman, se sienten mejor cuando lo hacen y pueden "olvidar todas las cosas malas". Unos malos hábitos que comenzaron a los 12 y 14 años, respectivamente.