Las extremas condiciones que llevaron a dos ancianos japoneses a preferir la vida en la cárcel: "Entre mi esposa y yo ganamos 350 euros"

Las extremas condiciones de los mayores en Japón les lleva a querer vivir en la cárcel para tener mejores condiciones: Así es su rutina en prisión
Recuerda: En Mediaset Infinity puedes ver cualquier programa de la sexta temporada de 'Fuera de cobertura'
El director de la empresa más antigua de seguridad de supermercados y tiendas en Japón recibe a 'Fuera de cobertura' para explicarles qué está sucediendo en el país con las personas de tercera edad y así retratar en el programa la "realidad durísima" a la que están asistiendo.
Y es que existe "una gran cantidad de ancianos que están robando en los supermercados para poder entrar en la cárcel" y así no tener que enfrentarse a la soledad o a las dificultades económicas: "Es más fácil vivir dentro de la cárcel que fuera".
"Si reinciden en los robos, los detienen, los condenan y van a la cárcel", explica. "Da mucha lástima que no puedan vivir fuera, vivir en una prisión no es felicidad. Deberíamos cambiar las cosas para que no tengan que robar. Es un drama horrible", opina.
Así es la rutina de los reos mayores de 65 años en la cárcel

El equipo del programa viaja hasta una prisión situada a las afueras de Tokio para acceder a la parte en la que se encuentran los presos mayores, mostrando de esta manera cómo es su vida en la cárcel. Allí les espera un funcionario de prisiones con una amplia experiencia laboral trabajando en distintos centros penitenciarios. Es él quien les guiará por el establecimiento, donde el 22% de reclusos son mayores de 65 años.
Si quieres saber cómo es la rutina de los reos desde las seis de la mañana hasta las cuatro de la tarde, no dudes en darle play. Una visita en la que se ha permitido entrevistas a cuatro personas y en la que descubren sus durísimas historias.
Los testimonios de dos presos de tercera edad reincidentes
Uno de los reos que entrevista la presentadora tiene 75 años y está en la cárcel por haber robado pan y leche. Condenado en esta ocasión a 8 meses, el preso no recuerda cuántas veces ha ingresado en prisión. Sin embargo, tenía un motivo por el que llegó a delinquir y se lo confiesa a Alejandra Andrade: "Lo único que me quedó fue una pensión, pero es muy baja. Entre mi esposa y yo ganamos unos 350 euros al mes".
Otro de los presos que se anima a hablar en el programa tiene 82 años y fue conductor y guardaespaldas del jefe de la yakuza, razón por la cual no tiene pensión actualmente. Al igual que el anterior, fue condenado a cuatro años por robar comida, siendo esta la décima vez que entra en prisión y sumando en total un tiempo de 20 años.
Un español condenado por tráfico de hachís habla sobre las diferencias culturales en la prisión

En esta cárcel también hay extranjeros, concretamente 400. Entre ellos se encuentran cuatro españoles bastante más jóvenes que el resto de prisioneros mostrados hasta el momento. Alejandra Andrade se acerca hasta la celda de uno de ellos, permitiéndoles el funcionario que se grabe por primera vez dentro. El reo, de 40 años, explica el motivo de su condena y cuenta su día a día en la prisión: "Es todo como en un ejército". Además, confiesa qué es lo peor para él.

