Julio Martínez cambia de abogado y podría tirar de la manta: ser el primer arrepentido tiene ventajas

Julio Martínez cambia de abogado y podría tirar de la manta: ser el primer arrepentido tiene ventajas.
Los casos judiciales que acorralan a Pedro Sánchez: distintos tribunales y jueces de muy variado perfil
En los casos de corrupción que asolan al Gobierno de Pedro Sánchez y el expresidente Zapaterio hay dos hombres clave, el empresario Julio Martínez, supuesto testaferro de Zapatero, y Santos Cerdán, exnúmero tres de Sánchez en el PSOE. Son dos diques que pueden contener la inundación o romperse y señalar hacia arriba. Y el último movimiento de Julio Martínez, que ha cambiado de abogado en las últimas horas contratando a una exfiscal, nada menos que a María Dolores Márquez de Prado puede ser una señal de que puede tirar de la manta. Es, de los dos, el que está en mejor situación para hacerlo.
La penalista María Dolores Márquez de Prado no es cualquiera. Es fiscal de carrera del grupo conocido como los indomables de la Audiencia Nacional, fue la abogada de Rosalía Iglesias, mujer de Luis Bárcenas, cuando este mantuvo una guerra abierta con el Partido Popular durante la instrucción de la caja B del partido. Nada menos.
A Julio Martínez le puede interesar ser el primer arrepentido en el caso Zapatero. Estamos en el momento en el que el primero que llegue a un acuerdo con la Fiscalía será el que se lleve el máximo beneficio. El problema de este caso concreto es que si Julio Martínez decide colaborar y confirmar las tesis de la Fiscalía, no hará un reconocimiento explícito solo para él, proque la tesis de los ivnestigadores es que él actuaba para beneficiar presuntamente al expresidente Zapatero. Así que un reconocimiento explícito de los hechos supondría una grave complicación para el expresidente.
El caso de Santos Cerdán, antiguo hombre fuerte de Sánchez, SuperSantosCerdán para Zapatero, ya estuvo en la cárcel por el caso Koldo y ahora está imputado en el caso Leire. Pero sigue sin hablar, porque su situación es distinta. Primero, porque en los casos del cobro de comisiones, hay pruebas sólidas de que se llevó dinero de comisiones. Además hay otro arrepentido que se llama Aldama que es el que se va a llevar la mayoría de los beneficios. Es complicado pactar con la fiscalía cuando esta ya tiene todas las pruebas en su contrar porque no tienes nada que ofrecer.
En el caso de Leire Díez es distinto porque sí que hay indicios de que Sanchez tendría conocimiento del asunto. No bastaría con su testimonio, además tendría que aportar pruebas de lo que afirma. Pero en este caso sí le podría interesar ser un arrepentido.

