Familia Salazar

Noemí estalla contra Antón por su falta de atención cuando le cuenta sus preocupaciones: "No me escucha"

Noemi estalla contra Antón por su falta de atención cuando le cuenta sus preocupaciones: "No me escucha"
Noemí estalla contra Antón por su falta de atención. cuatro.com
Compartir

Después de un día agotador, Noemí Salazar decide hacerse su rutina de skin care antes de irse a dormir y aprovechar ese momento para contarle a su marido todas sus preocupaciones.

Mientras se aplica las cremas, Noemí empieza a desahogarse con Antón: "Estoy súper cansada, pero no solo físicamente, también psicológicamente. Ahora a mi madre le ha dado con lo de la churrería… ¡tiene cada paranoia que me tiene la cabeza agobiada!"

PUEDE INTERESARTE

Sin embargo, mientras Noemí habla, Antón está más pendiente de su hijo que de ella. Cuando Noemí le pide su opinión sobre lo que acababa de contarle, él responde: "Me he perdido". La reacción de Noemí es inmediata: "¡No me estabas escuchando! Antón, si no puedo compartir contigo mis preocupaciones, ¿para qué quiero un marido?"

Noemí continúa explicándole que una de sus grandes inquietudes es que la han invitado a un brunch y no sabe muy bien qué es. Decide preguntarle a ChatGPT, pero aun así no le queda claro si la invitación es para tomar algo o para un proyecto. Antón no le presta atención porque sigue pendiente de Antoñito.

PUEDE INTERESARTE

La estrategia infalible de Noemí para que Antón le haga caso

Pero Noemí conoce la estrategia infalible para captar su atención: “Me da igual si es brunch o branch, necesito un bolso". Antón, esta vez sí, responde al instante: "¿Para qué quieres un bolso? Déjate de bolsos".

A lo que Noemí estalla: "¡Ah, para eso sí me contestas! Necesito un bolso porque tengo que dar imagen, no puedo quedar yo de cateta. ¡Tú también te compras un coche!". Pero Antón no comparte la comparación: “Un coche sirve para desplazarte.”

Cuando Noemí por fin se va a acostar, Antón le pide que apague la luz. Ella remata la conversación con indignación: "Encima tengo que apagar yo la luz. Solo te preocupa el fútbol, no me escuchas nada y encima soy tu criada. ¡Pesado!".