Un soltero motero de 'First Dates' se queda impresionado con las "revoluciones" y los altos estándares de su cita: "No hay domador para semejante fiera"
La confesión sobre lo que busca su cita en una pareja deja perplejo a su cita
Una soltera de ‘First Dates’ descoloca a su cita al hablar claro sobre sus sentimientos hacia él: "Es la sensación que he tenido"
Yolanda 'La despellejadora' vuelve a 'First Dates' por segunda vez para ver si ve "luz al final del túnel" y en esta ocasión encuentra a su alma gemela. Y es que la tarea se le dificulta porque "el mercado está malo" y "hay mucho cucaracho", es decir, "una persona que no te valora, no te hace sentir especial, que no te aporta...". Este hecho, sumado a lo "cañera" e "intensa" que es la soltera, hace que mantenga "el certificado de soltería" hasta que llegue alguien que le impacte a todos los niveles... ¿Será esa persona su cita de esta noche?
Él es Carlos, un cocinero y músico de 53 años que no sigue la tradición de San Valentín porque "las personas que están enamoradas lo están desde el 1 de enero hasta el 31 de diciembre, no solo ese día". Por su 'outfit', Carlos Sobera intuye que es "motero", por lo que espera que la soltera capte su atención al llevar puesto un casco sobre su cabeza.
Al presentarse, la soltera se da cuenta de que también tienen en común la vestimenta pues le llaman la atención sus botas: "Son de mi rollo, son de la misma marca". Lo que ella no se esperaba es que fueran un regalo del batería de una reconocida banda. ¡Dale al play y descubre a quién!
La reacción del soltero a la "intensidad" de su cita
Ya en la mesa, Yolanda le confiesa que está en un nivel en el que no le vale cualquier cosa: "Quiero a alguien que cuando me mire le brillen los ojos y me haga que brillen los míos, que cuando me bese que me tiemblen hasta las piernas, que cuando me toque se me caigan las bragas al suelo y cuando me ponga ahí "on fire", que explote ya como las fallas de Valencia".
Una confesión que impresiona a su cita por completo: "Va muy revolucionada, va a 300 y yo, la verdad, en esta época de mi vida no necesito a una persona tan revolucionada porque nos caemos por el acantilado los dos. Te destroza, se te echa encima y te pega dos bombeadas y vamos, a mí me revienta".
Sin embargo, la soltera no se frena ni por un segundo: "Yo quiero a alguien ahora que me haga temblar las patas y que me ponga ahí mirando pa' cuenca". Por lo que, sin rodeos, le pregunta si en "el tema cañero" es activo, a lo que él responde seguro: "Yo no tengo límites". No obstante, no logra convencer a su cita: "No ha despertado en mí la fiera que llevo dentro porque no hay domador para semejante fiera".
