La cara de incredulidad de una soltera de 'First Dates' cuando su cita se niega a darle un beso: "Lo he encontrado raro"

Descubre al completo la cita de María y Miguel en 'First Dates'
Una soltera de 'First Dates' sin experiencia en el amor para los pies a su cita al hablar sobre sexo: "Eso más adelante"
Por la puerta de restaurante de 'First Dates' entra María, de 57 años y cuidadora. Cuando se arregla, le encanta vestirse de manera sexy. Lleva 10 años soltera porque no consigue encontrar en ningún hombre lo que busca: "No quiero un compromiso por eso no he encontrado nada", aseguraba. Le gustaría conocer a un hombre que sepa divertirse, pero que a la vez sea una persona adulta.
Cenará con Miguel, de 65 años y prejubilado: "Llevo dos años prejubilado y estoy encantado. No es por no trabajar es por la vida que estoy haciendo ahora", aseguraba. Nada más verlo, a María le ha encantado: "Es guapetón y atractivo", confesaba. La soltera no podía ocultar sus nervios cuando su cita se sentaba frente a ella y este decidía agarrarle las manos para tranquilizarla.
Mientras que María sentía que Miguel era "su prototipo de hombre", a él le pasaba todo lo contrario: "No me gusta. Físicamente no me atrae nada", confesaba. Una vez en la mesa, los solteros hablaban sobre lo que buscaban en sus relaciones y el soltero sentía que la soltera no era para él: "Busca una pareja para estar acompañada, yo ese tipo de pareja más sedentaria... No".
Una soltera reacciona con sorpresa ante el rechazo de su cita
En cuanto al sexo, los dos coincidían en que es una parte fundamental en las relaciones. Miguel aseguraba que en la cama es "una maquina todoterreno", aunque aclaraba que dependía mucho de la persona que tuviese delante y la pasión que esta tuviese. Tras esto, los solteros iban a la sala de intimidad total y aprovechaban para bailar muy pegados.
Después de su íntimo baile y cuando llegó la hora de coger los papelitos para jugar juntos, María comenzaba a notar a Miguel algo raro ante los retos que pudiesen encontrarse escritos. Y es que, cuando el soltero leía un papel en el que ponía que tenía que dar un beso a su cita como si fuese el fin del mundo, este se negaba por completo: "Esta la vamos a dejar pasar. No lo vamos a hacer".
Ante la negativa de su cita, María reaccionaba con sorpresa, ya que no entendía que su cita no quisiese besarla: "Un morreo, ¿no?", le preguntaba a Miguel con cara de incredulidad. "No lo vamos a hacer porque no me apetece. No ha habido nada que me haga sentir chispa", confesaba más tarde el soltero.
María era la primera en tomar la decisión final y decidir si quería una segunda cita con el soltero: "Sí, porque tiene cualidades muy buenas y me gustaría conocerlas más ". Sin embargo, Miguel no pensaba lo mismo: "Yo como pareja no tendría una cita contigo porque me ha faltado algo más de ti, ver más claro cómo eres y bueno... que tiene que salir más esa chispita, ese arranque mío para decir: "me interesa"".

