Guerra contra Irán: Los planes de un Donald Trump "adicto al riesgo"

Donald Trump tiene en este segundo mandato una adicción al riesgo cada vez mayor
Tras el asesinato del ayatolá Ali Jamenei, ¿qué pasa ahora?: cómo se elegirá el nuevo líder de Irán
Donald Trump prevé que la ofensiva militar contra Irán podría durar 'cuatro semanas'. José Luis Fuentecilla, subdirector de Noticias Cuatro analiza los planes de Donald Trump con este movimiento en el tablero arriesgado y contrario al presidente de su primer mandato, que no apostó por el uso de la fuerza militar.
La realidad sobre los planes de Trump y sus intenciones no están claros. "El presidente de EEUU cree que Irán era un peligro inminente, pero hace meses dijo que habían anulado su capacidad nuclear. Conocida es la enemistad histórica desde la toma de los rehenes americanos hace 47 años entre EEUU e Irán y el terrorismo patrocinado por Irán. Pero más allá de estas realidad Trump ha vuelto a hablat de derribar el régimen, algo complejo, porque ni siquiera sus colaboradores más cercanos tienen claro que la desestabilización de Oriente Medio sea lo que más interesa a EEUU", analiza Fuentecilla.
Y otro elemento importante ahora que llegan las elecciones de medio mandato. "Los votantes de Trump le eligieron para poner América primero y olvidarse de las desastrosas aventuras militares de sus predecesores en el exterior". Y el presidente está haciendo en este segundo mandato justo lo contrario, con una actividad inusitada fuera de sus fronteras: de Venezuela a Gaza, pasando por Ucrania y ahora Irán.
Trump tiene en este segundo mandato una adicción al riesgo cada vez mayor
"Una vez más en el caso de Trump no hay que descartar los factores psicológicos. Como dijo su jefa de gabinete, Trump tiene una personalidad adictiva. Una adicción al riesgo cada vez mayor, una adición cada vez mayor el uso de la fuerza en el exterior. Y a eso hay que sumar su egolatría y narcisismo. Consigue lo que ningún presidente anterior se había atrevido a hacer: eliminar de un bombazo a Jamenei, el líder supremo iraní. Parece que Trump ha lanzado los dados al aire y deja en manos de los iraníes lo que pueda pasar. Les anima a tomar las calles y derribar al régimen después de que la ofensiva americana haya pasado. Y eso no parece en modo alguno fáciul ante un régimen tan férreo como el iraní", destaca el subdirector de Noticias Cuatro.
La caída del régimen es muy difícil sin una invasión terrestre
"Parece muy difícil que este caiga sin una invasión terrestre, que no va a ocurrir. El régimen de los ayatolás controla todos los resortes represivos y de poder. Suprimió la última revuelta dejando 30.000 muertos. No hay una alternativa opositora interna articulada y viable. Habrá qué ver que pasa entre las élites, si emergen los reformistas o se imponen los más duros. Pero aquí no hay una Delcy, como en Venezuela. Irán saldrá aún más debilitado, que es lo que buscaba Netanyahu -el verdadero triunfador en esta operación- pero el cambio de régimen tendrá que esperar", señala Fuentecilla.

