Un soltero de 'First Dates' explica a Carlos Sobera el extraño trastorno que padece: "Se llama prosopagnosia"

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Juan Carlos, un conserje de 49 años, entraba a 'First Dates' vestido de arriba a abajo con ropa de segunda mano. "Suelo comprar ropa de segunda mano, ya no solo por economía sino por ecología", aseguraba. El soltero llegaba al programa hecho un manojo de nervios y con un regalo muy especial para su cita, Lindón, de 48 años, pero antes de conocerla hablaba largo y tendido con el presentador, confesándole el extraño trastorno que padece.
Carlos Sobera le preguntaba a Juan Carlos si había algo sobre su persona que le gustaría destacar y este respondía: "Me cuesta memorizar las caras, se llama prosopagnosia". Seguidamente, el soltero le explicaba al presentador en qué consistía este trastorno y cómo condicionaba su día a día y sus relaciones:
"A lo mejor hablas con alguien, pero te lo cruza por la calle de aquí a una semana y no lo saludas. Entonces, tienes que ver una cara más veces de lo normal para poder memorizarla. Me tengo que fijar en cómo anda esa persona, qué tipo de perro lleva... Cosas muy raras. La gente se piensa que no lo saludas por algo o que estas cabreado por algo y realmente no te acuerdas de su cara o no lo has reconocido”, añadía.
Los nervios juegan una mala pasada a Juan Carlos: "Hablo mucho, perdona"
Lidón se define como una persona "totalmente diferente al resto del mundo". Nada más entrar al restaurante sorprendía a Carlos Sobera por su llamativo look, en especial, sus pendientes. Al sentarse junto a Juan Carlos este le entregaba el especial obsequio que le había traído. "Los de Jaén capital no regalamos rosas, regalamos aceite de oliva virgen extra", le decía a la soltera.
Muy agradecida por el detalle, los solteros comenzaban la cena de la mejor de las maneras, pero esto rápidamente se torcía. A Juan Carlos parecía haberle encantado su cita, aunque tenía claro que "como se cambiase el color de pelo y la viese dentro de un mes no la reconocería". Por su parte, Lidón sentía que sus aficiones y ritmo de vidas eran muy distintos y, aunque no suele valorar el físico, si la conversación no le llena, el físico tampoco.
Y eso ha sido precisamente lo que le ha pasado con Juan Carlos, quien, llevado por los nervios, no paraba de hablar sin cederle el turno. "Creo que no cuadraríamos. No me ha dejado hablar, no creo que le haya dado tiempo a sacar nada de mi", confesaba Lidón. El soltero se daba cuenta de su error y le pedía perdón:
"Hablo mucho, perdona. No me he dado cuenta de que estaba hablando tanto, pensaba que estábamos hablando por igual", le decía a la soltera con la que más adelante hablaba sobre sexo y, en esta ocasión, Juan Carlos se quedaba mudo. Sorprendida, Lidón le pedía que hablase y este confesaba: "Soy un poco raro. No me obsesiona el sexo puedo estar sin necesidad de liarme con alguien años. En parte venía tan nervioso porque me daba mucho miedo viniera alguna empotradora".
La decisión final de los solteros
En el momento de la decisión final, Juan Carlos era el primero en responder: "Sí tendría una segunda cita porque en otro ambiente estaría mas tranquilo. Soy mas bromista y dejo mas hablar a la gente". Por su parte, Lindón respondía: "Me has parecido una persona muy correcta y educada pero creo que soy una persona mucho más nerviosa e inquieta. Creo que no iríamos al mismo ritmo".

