Un ingeniero compara una mancha en la vía de Adamuz con otra de un accidente de 2017: "Es raro que sea un fallo de material"
La explicación de un ingeniero a las imágenes de ambas vías
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En Todo es mentira hemos analizado las imágenes del raíl roto en el accidente de Adamuz el pasado 18 de enero, y las hemos comparado con otro descarrilamiento ocurrido en 2017 en la misma línea de alta velocidad, a apenas 90 kilómetros. En ambas fotografías aparece una mancha muy similar en el corazón del carril, lo que ha disparado las sospechas sobre un posible problema común.
Según ha publicado la Cadena SER, una marca prácticamente idéntica en el accidente de 2017 fue catalogada entonces como un defecto de fabricación, un dato que sirve ahora para contextualizar la investigación del siniestro de Adamuz.
Para analizar estas imágenes, el programa ha contado con el ingeniero y catedrático de Ingeniería Química y de Materiales, Ricardo Díaz, que ha explicado que un raíl debe pasar controles tanto antes de su instalación como una vez colocado en la vía, y que una anomalía como la que se observa en las fotografías no debería superar ninguno de esos filtros.
"Eso tendría que haberse detectado sí o sí"
Díaz ha sido claro al señalar que lo que se ve no parece una simple microfisura: “Esto no es una micro grieta ni una micro fisura. Esto es tan evidente que tendría que haber hecho saltar cualquier alarma”, afirmaba. El ingeniero también ha subrayado que, incluso si el origen estuviera en el fabricante, hablar de un defecto de material en un raíl de alta velocidad no es lo habitual: “Que sea un fallo de material ya es raro, raro, raro en un raíl, sin soldadura ni nada”, reconocía.
Además, ha insistido en que una cavidad interna como la que parece apreciarse debería haber sido detectada en las inspecciones técnicas, especialmente en las pruebas por ultrasonidos: “Eso se sale 20 picos de la señal de ultrasonido. Eso tendría que haberse detectado sí o sí”, explicaba el ingeniero.
Para Díaz, el problema no sería solo de origen, sino también de control: aunque el raíl fuera defectuoso de fábrica, la empresa responsable de la instalación tendría que haber detectado el fallo antes de permitir la circulación de trenes por ese tramo.
¿Podría ser causa del accidente?
Sobre si esta mancha puede estar directamente relacionada con el accidente de Adamuz, Ricardo Díaz es claro al señalar que, si se trata de un defecto interno del material como el que parece verse en las imágenes, no tendría que ver con un deterioro progresivo de la vía ni con un desgaste normal, sino con un problema de origen y de control. En ese caso, insiste en que no se trataría de una degradación con el paso del tiempo, sino de un fallo que ya debería haberse detectado mucho antes de que los trenes circularan por ese tramo. Por lo que ha querido dejar claro que no es causa directa del accidente ferroviario que ha dejado 45 víctimas mortales.
Mientras continúa la investigación oficial, el paralelismo con el caso de 2017 y el análisis técnico plantean una cuestión clave: si se confirma un defecto interno tan evidente, el foco no solo estaría en el fabricante, sino también en los sistemas de inspección y control de la infraestructura.
