Daniel Gascón, ensayista: “Los imaginarios apocalípticos no sirven para solucionar los problemas”

El escritor, traductor y editor zaragozano retrata el agotamiento de la vida moderna en ‘’Los nuevos Bartleby’
Cree que no hay que ser alarmistas con la creciente derechización de la juventud española
La editorial Rosamerón ha publicado reciente ‘Los nuevos Bartleby’, una obra del escritor y editor zaragozano Daniel Gascón que se presenta como una “crónica de un cansancio colectivo”. El libro, que incluye la traducción de la célebre obra de Herman Melville ‘Bartleby, el escribiente’, entrelaza el relato clásico del siglo XIX con un ensayo contemporáneo sobre los desafíos del mundo actual.
Gascón, quien dirige la edición española de Letras Libres y es columnista en El País, utiliza la icónica frase “preferiría no hacerlo” como punto de partida para analizar fenómenos actuales como la Gran Renuncia, el teletrabajo y la precariedad laboral. En su análisis, la oficina moderna se describe como un lugar de “tedio” y “horror” que, aunque ha cambiado tecnológicamente desde los tiempos de Melville, mantiene una atmósfera de trabajo a menudo sin propósito.
El autor explora las tensiones generacionales, señalando que los jóvenes de hoy enfrentan un panorama desolador: los ‘millennials’ tienen un 41 % menos de probabilidad de poseer una casa en comparación con las generaciones anteriores a su misma edad. Esta realidad económica, sumada a la disminución del consumo en ocio y las dificultades de emancipación —que en España ya supera la media de los 30 años—, alimenta una sensación de apatía y repliegue.
Daniel Gascón cree que no hay que ser alarmistas con la creciente derechización de la juventud española, pero sí censura su tendencia a parapetarse en “imaginarios apocalípticos”. “No sirven para solucionar los problemas”, explica en una entrevista con Noticias Cuatro.
Más allá del ámbito laboral, el libro aborda cómo la inteligencia artificial y el cambio climático moldean una percepción del futuro como una amenaza constante. Ante un orden mundial que parece roto y una incertidumbre creciente, Gascón sugiere que la actitud de Bartleby -esa resistencia pasiva y silenciosa- resuena con fuerza en una sociedad que empieza a preferir el repliegue frente a la ambición tradicional.
‘Los nuevos Bartleby’ no es solo un homenaje al “más extraño de los escribientes”, sino un espejo de las frustraciones de una generación que, tras haber cumplido con lo que se esperaba de ella, se encuentra con frutos «elusivos» y una fatiga difícil de ignorar.

