Salvador García-Ayllón, ingeniero de caminos, desvela los detalles tras el último informe de Adamuz: "Puede haber un fraude documental"

Salvador García-Ayllón tras el último informe de Adamuz: "Puede haber un fraude documental"
La conexión de Salvador García-Ayllón en 'Horizonte'. cuatro.com
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El ingeniero de caminos Salvador García-Ayllón ha analizado los últimos datos sobre el incidente ferroviario de Adamuz en 'Horizonte' y ha puesto el foco en dos posibles líneas de investigación que, según explica, no son necesariamente excluyentes: una posible mala ejecución de una soldadura en la infraestructura y fallos en los protocolos de inspección y mantenimiento posteriores.

Durante su intervención, García-Ayllón explicó que la primera cuestión se remonta al momento en el que se ejecutaron las obras. Según detalló, la soldadura que se realizó entonces debía haber sido supervisada mediante informes de control de calidad, en este caso elaborados por la empresa de ingeniería Ayesa: “Parece ser que esos informes se han modificado a posteriori. Eso es algo que hay que investigar porque podría haber un fraude documental”, señaló.

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Según explicó, estos informes no pueden ser alterados, ya que forman parte del sistema de control de calidad de la obra y sirven para determinar responsabilidades en caso de fallo estructural. En este contexto, apuntó a la posibilidad de que la documentación se hubiese manipulado para intentar eximir de responsabilidad a la empresa encargada de la supervisión.

"Esta fisura no aparece de un día para otro"

El ingeniero recordó que existen tres tipos principales de inspección en la vía ferroviaria: la visual, la geométrica y la inspección por ultrasonidos, esta última diseñada específicamente para detectar microfisuras en el metal antes de que se conviertan en fallos estructurales graves: “Esa fisura no aparece de un día para otro.

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Se va haciendo cada vez más grande con el tiempo”, explicó, señalando que podría tratarse de una cavidad interna en la soldadura que fue aumentando su tamaño hasta provocar el problema final. Otro de los elementos que han salido a la luz es un informe técnico que indicaría que el sistema de señalización ya había detectado anomalías horas antes del incidente.

Posibles responsabilidades técnicas y políticas

El análisis del ingeniero también apunta a las posibles consecuencias jurídicas del caso. García-Ayllón sostiene que si se confirma una mala ejecución de la soldadura, las responsabilidades se situarían principalmente en el ámbito técnico y de la obra.

Durante ese periodo, explicó, se habría producido además un incremento del tráfico ferroviario, lo que habría agravado el desgaste de la infraestructura: “Si no se ha hecho el mantenimiento adecuado durante esos seis meses, entonces estaríamos ante una negligencia que podría escalar a niveles superiores de responsabilidad”, indicó.

En ese contexto, el ingeniero sugiere que las implicaciones podrían ir más allá de los responsables técnicos y alcanzar niveles administrativos o políticos dentro del sistema ferroviario gestionado por ADIF y supervisado por el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible de España, una cuestión que podría resultar determinante en futuras investigaciones y en un eventual proceso judicial.