Perros de competición, el Alano español y el cepillado correcto del perro en casa

El Agility exige velocidad, precisión y una gran conexión entre perro y guía
El Alano español es una de las razas más antiguas con gran valor histórico
Un buen cepillado en casa ayuda a prevenir nudos y mantener el pelo sano
¿Qué hace especial a un perro de competición en agility?
Los perros de competición son los más rápidos que podemos encontrar en agility. Cuando un perro compite, no solo tiene que conocer todos los obstáculos, sino que debe completar el recorrido —que suele ser el más difícil— en el menor tiempo posible y sin fallos.
Durante el entrenamiento, los perros trabajan en secuencias más cortas, repitiendo los errores cometidos en competición para corregirlos y perfeccionarlos. Deben trabajar a distancia, ser más independientes y tomar decisiones para ejecutar correctamente cada obstáculo, aunque su guía esté lejos.
En este deporte no solo importa hacerlo bien; la velocidad también es clave. Porque, aunque un perro haga todos los ejercicios correctamente, si es lento, otro perro más rápido puede ganarle. Por eso, la comunicación entre guía y perro es fundamental.
El alano español: una raza con historia
El alano español es una de las razas más antiguas de la península ibérica. Su nombre proviene del pueblo alano, con el que parece que llegó a esta región.
Es un perro que tradicionalmente se ha utilizado como perro de agarre para el control del ganado bovino, especialmente en ganaderías de toros bravos.
Por su fuerza y valentía, también acompañó al ejército español en la conquista de América, influyendo en el desarrollo de razas como el dogo argentino o el dogo uruguayo.
¿Sabes cómo cepillar correctamente a tu perro en casa?
A continuación, os explicamos la forma correcta de cepillar a un perro de pelo denso.
La técnica consiste en levantar el pelo por zonas e ir trabajando capa por capa y mechón por mechón, ayudándonos de un pulverizador con agua o acondicionador en spray.
El cepillado debe hacerse siempre hacia fuera del perro, nunca sobre su piel, utilizando un movimiento suave de muñeca que ayude a abrir el mechón y desenredarlo correctamente.
Una vez terminado, se recomienda pasar el peine de raíz a punta: si el peine pasa sin dificultad, el perro está bien cepillado.
Es preferible realizar un cepillado profundo y menos frecuente que uno superficial diario que no elimine realmente los nudos.
¡Gracias por acompañarnos en este programa! Nos vemos la próxima semana con más consejos que te ayuden en la convivencia con tu mascota. Y recuerda que puedes ver a la carta todos nuestros programas en Mediaset Infinity.
