¡Llega el día más esperado! Raquel Salazar se bautiza ante la completa emoción de su nieta: "Si lo hubiera diseñado, habría sido así"

¡Llega el día más esperado! Raquel Salazar se bautiza ante la completa emoción de su nieta: "Si lo hubiera diseñado, habría sido así"
Raquel Salazar es bautizada en la piscina. 'Los gipsy kings'
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Mientras Noemí le maquilla para "uno de los días más importantes" de su vida, Raquel Salazar le confiesa que tiene muchos nervios: "Estoy como con ganas de llorar". "Es una emoción como tu cita con la persona ideal, no lo sé explicar", les afirma al equipo.

Sin embargo, su hija quiere recalcarle que el bautismo es un compromiso con Dios como el que hijo con su "papa", y que no por hacerlo se convierte en salva: "Tienes que ser buena, no pecar... Es que me vas a dejar todos los pecados en el agua". Y es que Raquel no le ve "el sex appeal" a una vida sin discusiones, por lo que toma la decisión de cambiar el concepto discusión por "cambio de opiniones".

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"Yo creo que hoy el cielo está de celebración. Todos los ángeles están tocando las trompetas porque mi madre se va a bautizar", señala Noemí. Pero, ¿cómo reaccionarán sus seres queridos al verla?

La reacción de la familia de Raquel Salazar al verla el día de su bautizo: "Me sentí muy querida"
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La familia Salazar le esperan abajo y cuando baja las escaleras, la sala se inunda de aplausos: "Lo que más quiero reunido en una mesa. Ay, qué bien". "Tenían los ojos 'mojaillos'. Se estaban emocionando y lo cierto es que me sentí muy querida", cuenta la protagonista del día.

Todos juntos salen al jardín, decorado para la ocasión, pero todos los ojos estaban puestos en la protagonista: "Me sentía como la novia en la boda, como el niño en el bautizo y como el muerto en el entierro".

Mientras llega el pastor, les agradece haber venido a un día tan especial: "Ni me falta, ni me sobra nadie". Noemí decide asegurarse en este momento de que no se va a arrepentir de la decisión que va a tomar porque ya no se pueden decir malas palabras, ni maldecir, ni sacar el dedo, ni criticar a través de redes sociales: "Tú tienes que hacer que Dios se sienta orgulloso de ti".

Así ha sido el bautizo de Raquel Salazar

"Me voy a casar con Dios", son las palabras de Raquel a la llegada del apostol. En este momento, es su nieta Noemi la primera en emocionarse y romper a llorar: "Le entró un llanto. Es una niña tan buena, tiene un corazón tan bonito que no sé si ella al verme de blanco se pensaba que me iba a morir".

La nieta se queda con el abuelo esperándola con la toalla para recibirle mientras que Raquel se adentra junto al pastor en el agua de la piscina. "Ya era un hecho, ya iba a hacerlo. Era como que estaba en otra dimensión. Es lo más parecido a esa sensación tan bonita cuando fui madre que no se puede explicar. Es algo que, por mucho que te cuenten, tienes que vivirlo tú para explicarlo", recuerda.

Ante los ojos de su familia acepta al señor Jesucristo como su salvador en una ceremonia que conmueve a sus espectadores, en especial a su hija Noemí: "Empecé a sentir a Dios de una manera súper fuerte, de verdad. Fue el momento en el que vi todas mis oraciones contestadas y sentí al Espíritu Santo de una manera tan fuerte que me quebranté de una manera increíble. Ha sido uno de los días más bonitos de mi vida".

"Si yo lo hubiera diseñado y soñado, hubiera sido así. Así que le tengo que dar las gracias a Dios y a mi familia por este día tan bonito y lo volvería a hacer mil veces", confiesa al equipo Raquel Salazar.