Una soltera, bruja de profesión, hace un ritual con su cita de 'First Dates': "Se llama ritual del guerrero del corazón abierto"
Descubre al completo la cita de Mariluz y Giulio en 'First Dates'
La pregunta indiscreta de un soltero indigna a su cita de 'First Dates': "Me hago lo que me da la gana"
Mariluz tiene 34 años y es terapeuta energética. "Nací en Halloween, el día de las brujas. La gente me decía tú eres bruja y yo lo rechazaba. Luego poco a poco me di cuenta de que sí", explicaba. En el amor siempre se ha guiado de su intuición y en 'First Dates' busca un "brujito zalamero". Su cita era Giulio, de 43 años y de origen Italiano.
Giulio llegaba al restaurante por segunda vez, donde lo esperaba Mariluz. "Tiene buena vibra pero hay algo me dice no es trigo limpio", pensaba ella nada más verlo. Por su parte, el soltero confesaba que esperaba otra cosa: "No me ha gustado físicamente. Me gustan las chicas con un poco más de cuerpo y su cara, no es que sea fea, pero…"
Una vez en la mesa los solteros hablaban sobre sus formas de ver la vida y ambos se sorprendían al descubrir que tenían una filosofía muy similar. "Nos entendemos perfectamente. Es una persona afín a mí, pero hay algo me echa para atrás", admitía ella.
"El ritual del guerrero del corazón abierto"
Los solteros hablaban sobre su pasado amoroso y sus gustos sexuales. En ese momento, Giulio hacía una confesión que impactaba a Mariluz: "La eyaculación masculina para mi es asesina del placer. He trabajado y sigo trabajando mi pelvis, mi suelo pélvico, para alargar eso". "Tiene mucha calle, sabe mucho, es perro viejo", sentenciaba ella ante las cámaras del programa.
Tras la cena, los solteros se dirigían a una sala más íntima en la que Mariluz hacía un ritual a su cita: “Se llama el ritual del guerrero con el corazón abierto. Cómo abrirme al amor sin perderme de mi centro", explicaba la soltera, que a continuación pedía a su cita que pensara en cosas de las que se quería liberar para "relacionarse de manera más sana".
Sin embargo, Giulio no terminaba de entender el ritual y se limitaba a repetir todo lo que Mariluz decía: "Al principio guay, pero estaba esperando que terminase", confesaba. Tras este momento, los solteros tomaban la decisión final. Los dos respondían que "no" y coincidían en que no habían sentido la atracción necesaria.
