La pregunta indiscreta de un soltero indigna a su cita de 'First Dates': "Me hago lo que me da la gana"
Descubre al completo la cita de Eduardo y Alina en 'First Dates'
El sugerente regalo de una soltera a su cita de 'First Dates' sube los calores a su cita: "¡Precioso!"
Eduardo tiene 25 años y es ingeniero informático. Se siente identificado con Poseidón porque le encanta el mar y el sol. En el amor no ha tenido suerte, además, ha priorizado sus estudios y recorrer el mundo. Busca una chica simpática y "si es guapa, mejor". Su cita en 'First Dates' es Alina, una estudiante de ADE de 22 años obsesionada con el skincare: "Si una persona no se cuida la cara, conmigo no puede estar".
Al ver al soltero a Alina le han encantado sus ojos. Por su parte, él confesaba que aunque ella no era su estilo era una chica guapa: "La personalidad es o que va a marcar si me puedo sentir atraído o no". Una vez en la mesa, los solteros comenzaban a conocerse y rápidamente se daban cuenta de que tenían muchas cosas en común, especialmente, su pasión por viajar.
El soltero pregunta a su cita sobre sus retoques y ésta se enfada
Eduardo empezaba a preguntarle a Alina sobre sus tatuajes y esta le mostraba el único que tenía: "No me gustan mucho". El soltero, muy curioso por el aspecto de su cita y por saber si se había hecho algún retoque le preguntaba directamente al respecto: "¿El pelo es teñido? ¿Te has hecho algo más? ¿Los labios?" Ella le respondía educadamente aunque se mostraba muy molesta.
"No me suena a pregunta que tengas que hacer en la primera cita porque eso va en cada uno. Me he visto obligada a responder porque si le digo que no ya le estoy mintiendo", afirmaba Alina ante las cámaras de 'First Dates'.
La decisión final de los solteros:
Pese a las preguntas indiscretas del soltero la cita remontaba y ambos se mostraban muy satisfechos. "He estado muy a gusto", le decía Eduardo a Alina, quien además decidía invitar a la cena a su cita al pagar la cuenta. Finalmente, los solteros tomaban la decisión final.
Aunque ambos accedían a tener una segunda cita, el suspense del soltero al responder preocupaba a Alina: "He empezado a sudar y he dicho ya está, es tu perdición”. "No te preocupes, lo he tenido claro desde primer momento", la tranquilizaba Eduardo.
