Un expaciente de covid anima con su guitarra a otro convaleciente

Juan Pedro Herranz pasó 53 días en la UCI en el Hospital 12 de Octubre
Al salir de allí, su ánimo era bajo pero los mensajes de otro paciente le ayudaron
Carlos Orellana le mandaba vídeos tocando la guitarra
Este fin de semana de no tener pandemia hubiese comenzado la Feria de Abril de Sevilla. Sin embargo, las medidas sanitarias han obligado a que los actos festivos acaben siendo simbólicos. Sin embargo, la música y en especial la guitarra flamenca ha servido para sellar la amistad entre dos personas a los que también les unió el coronavirus.
Juan Pedro Herranz pasó 53 días en la UCI en el Hospital 12 de Octubre al salir de allí, su estado de ánimo era bajo. Las visitas de sus familiares le ayudaron mucho pero no aún faltaba algo más. Por eso su doctora, la intensivista Victoria Trasmonte le pidió a otro paciente, Carlos Orellana, que ya había salido de esa situación que le mandase mensajes de vídeo para animar a Pablo. La doctora ha sido una de las grandes impulsoras de las videollamadas a los pacientes durante esta pandemia. Ella está convencida de que el cariño ayuda a curar y la prueba está en las palabras de agradecimiento de sus pacientes cuando recibían los mensajes de sus seres queridos. El caso es que Carlos envió un mensaje a Pablo, pero este fue diferente a los otros que habían recibido anteriormente. Aparte de animarle con sus palabras tocaba la guitarra de la forma magistral que solo él sabe, ya que fue probador de guitarras en una fábrica.
Como nos confiesa Juan Pedro, “el escuchar a una persona que ha pasado por lo mismo que tú y te dice que de esto se sale pues tiene un efecto mucho mayor que si te lo dice otras persona que no lo han sufrido”. A ese mensaje le sucedieron otros de ánimo. Semanas después del primer vídeo a Juan Pedro le trasladaron al Hospital Fundación Instituto San José en Madrid. Aquí, al contar con una unidad específica de rehabilitación se acelera su proceso de recuperación de las secuelas del COVID-19. El caso es que antes, ni Juan ni Carlos se habían visto las caras en persona. Todo había sido a través de mensajes de videollamada. Dos meses después del primero es el momento de que se conozcan personalmente. Sin duda, será diferente a la de todos los demás pacientes, pero también será igual al de sus anteriores mensajes: tocando la guitarra. Quizá unos de los momentos que no olvidará de lo que pasaron durante esta pandemia.
