Iker Jiménez revela lo que le dijo a Pablo Motos durante un encuentro: "No lo haría en mi vida"
Iker Jiménez reflexiona sobre el final de la temporada 21 de 'Cuarto Milenio'
Todas las reflexiones de Iker Jiménez de 'El cierre', a la carta
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Iker Jiménez cierra temporada de ‘Cuarto Milenio’, la 21 precisamente, haciendo balance de lo que ha ocurrido durante todos estos meses nada fáciles y en la que ha habido muchos cambios: “Es extraordinaria y nada frecuente”, confiesa ante los espectadores del programa.
El conductor de ‘La Nave del misterio’ echa la vista atrás para hablar de sus primeros pasos en la profesión y en el mundo del misterio para después reflexionar sobre todo lo que ha vivido y de cómo ha sido esta apasionante temporada en la que el programa hermano ‘Horizonte’ ha dado un paso gigante al convertirse en programa diario.
La reflexión de final de temporada de Iker Jiménez
“Las responsabilidades crecen y tiene uno que pelear en no perder la emoción de algo que cuando estaba en aquel descampado en el año 90 era como un sueño y no hay que olvidarlo nunca. En los días más duros, con las situaciones tan complicadas que hemos pasado… Que hayamos llegado veintiuna veces a la orilla… no puede uno perder la perspectiva y pensar que es lo normal”, es parte de la reflexión de Iker.
“En estos treinta y cinco años de profesión, creo que he faltado solo una vez a mi trabajo, he tenido suerte con la salud y la vez que falté fue por el covid. Sigo siendo el del año 90 y me encanta lo que hago, ¿cómo combina uno varios mundos para que no le afecte a lo bonito que hacemos, sobre todo cuando es algo que te has inventado tú”, añade.
Iker Jiménez asegura que ‘Cuarto Milenio “nunca ha sido un programa de fenómenos normales, ni siquiera solo de misterio. Había historia, arqueología, conspiración… es un cajón desastre de la curiosidad humana Es como si a Arguiñano le dijeran repostero porque a veces saca postres. No sé de dónde viene este concepto ni por qué, y los programas no se parecen a ninguno… ese es el éxito”.
Durante su reflexión, Iker Jiménez confiesa que un día, durante un encuentro, llegó a decirle a Pablo Motos que le admiraba pero que él no haría un programa diario en su vida y que el presentador, en ese momento, se rio. Tenía sus motivos, pensaba que iba en contra de lo que sería cuidar un producto, pero también tiene sus motivos para haber cambiado de opinión. La reflexión completa de Iker Jiménez, en el vídeo.
