Rosalía se sorprende mucho al enterarse de una anécdota de la madre de Ana Milán con un cura: "¡Anda! Qué tía, me encanta"
Ana Milán pilla por sorpresa a Rosalía en su encuentro y arrancan la entrevista recordando el día en el que se conocieron
Rosalía reconoce uno de sus grandes miedos y pide consejo a Ana Milán: "Espero que nunca aprendas como lo hice yo"
El set está listo para arrancar 'Ex. La vida después' y recibir a su primera invitada: Rosalía. Ana Milán, preparada para esta nueva aventura, se adentra en el lugar y contemplarlo, esperando apoyada en la pared para recibir a la cantante.
La catalana entra en el set directa a sentarse en el sofá, hasta que una voz acompañada de una risa le sorprende: "Me gusta mucho oír tus tacones y saber que son tuyos". Rosalía, quien no se esperaba esta entrada, se acerca a ella para abrazarle: "Qué tía". Y es que las dos llevaban tiempo esperando este encuentro.
Así se conocieron Rosalía y Ana Milán
Ya sentadas en el sofá, Rosalía y Ana Milán recuerdan juntas el día que se conocieron. De hecho, la presentadora tiene una foto de ese momento y la muestran en el programa.
"Me acuerdo que estaba muy nerviosa y tú fuiste tan cariñosa, tan abierta conmigo", le confiesa la cantante. Ana Milán, por su parte, asegura estar maravillada porque conserva "algo que normalmente se pierde con mucha facilidad".
Ana Milán sorprende mucho a Rosalía con una anécdota de su madre
Hablando con Rosalía sobre la religión y su relación con Dios, Ana Milán se acuerda de una anécdota "maravillosa" sobre su madre: "Cuando se fue a casar, antiguamente te tenías que confesar y ella se acercó a ver al cura".
Lo que le dijo la madre de la presentadora al sacerdote deja con la boca abierta a Rosalía, mientras que Ana Milán se señala el vello del brazo en señal de que los tiene de punta: "¡Anda! Ella dijo eso, ¿eh? Qué tía, me encanta. Me gusta".
Y es que su madre falleció hace cuatro años: "La echo de menos a diario, todos los días de mi vida". Su invitada le da un sincero pésame, pero para Ana Milán "está todo bien": "Está dentro, al ladito, porque todo lo que soy me lo debo a mi misma pero todo lo que no soy se lo debo a ella sobre todo". Para entender exactamente a lo que se refiere, le pone un ejemplo de una situación que la ha pasado en este tiempo atrás.
