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La gran decepción de Dani y Marisol al enterarse de que Graciela se ha escapado antes de su boda: "¿Qué os he hecho yo para merecer esto?"

Dani y Marisol, decepcionados ante la noticia. 'Los gipsy kings'
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Mientras las Jiménez disfrutaban de una divertida cena junto a sus maridos, Susi Jiménez recibe un inesperado mensaje de Graciela que cambia por completo su expresión: "Se me ha roto el corazón".

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Al no poder ni hablar por los nervios, decide mostrarle directamente a la Rebe su contenido. "¿Qué pasa Susi? ¿Qué os pasa con esas caras que sus ha cambiado", pregunta preocupado Iván. "Hermanas, que me he escapado. Díselo a los papas, porfa. No me matéis, te quiero y os quiero mucho", lee Jose ante su sorpresa.

Pero, ¿qué significa esto? "Para los gitanos es irte con tu novio a pasar la noche y ya, desde ahí, olvídate de hacer boda. Al día siguiente vuelves y ya estás casada. Por un momento de nada, no puedes hacer boda", explica Susi.

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Todos tratan de ponerse en contacto con ella o con Juan, pero los teléfonos estaban apagados. Iván no da crédito a que la pareja de Graciela le haya mentido, ya que le dijo que iban a ir al cine: "Es muy fuerte".

"Me he sentido muy decepcionada porque no ha pensado que yo estoy así, que esto es para toda la vida y que ya no se va a ver más de blanco", confiesa la Rebe, quien acaba de cumplir las 40 semanas de embarazo.

Es ella misma quien decide poner punto final a la velada y volver cuanto antes junto a sus padres para contarles lo sucedido. Y, aunque sus maridos se niegan en un principio a dejar la cena a medio, finalmente todos montan en el coche rumbo a casa de los Jiménez... ¿Cómo se tomarán la noticia Daniel y Marisol?

Las Jiménez viven un tenso rifirrafe por la confesión de Susi

La Rebe, desconcertada ante lo que está sucediendo, no puede parar de hacerse una pregunta: "¿Por qué ha elegido este día cuando yo estoy salida de cuentas?". Y, aunque continúan llamándoles, siguen sin cogerles el teléfono.

La mayor de las Jiménez da ideas sobre los lugares a los que han podido ir, pero Jose trata de hacerle entender de que es imposible encontrarla. "Eso no se hace a una semana de la boda", señala Iván desde el asiento del copiloto. Y es que el marido de la Rebe considera que es un gesto con el que "han pagado muy mal" a Daniel y Marisol: "Me pongo en el pellejo de mi suegro y me da pena".

Es cuando la Rebe asegura que "nadie sabía nada de esto" cuando Susi se confiesa: "Yo". "¡¿Qué?! Si lo sabes, ¿por qué no me has dicho nada?", le increpa la mayor de las Jiménez. "Yo me siento un poco culpable porque me lo estaba insinuando Graciela pero, claro, mi inocencia creía que le había quitado yo esos pensamientos", asegura Susi.

"Yo no lo tomé enserio porque como tenemos esa cosa con la boda", se justifica. Sin embargo, no logra convencer a la Rebe, quien decepcionada asegura: "Yo me quedo muerta". "Que estoy a dieta. Que estoy pasando hambre para la boda para que esta me diga ahora mismo que no quiere hace boda", señala un indignado Jose al que su mujer regaña: "¡No tiene que ver ahora la dieta, Jose!".

Es en ese momento cuando a la Rebe le empieza a doler la barriga y pide ayuda a su hermana por todas las preocupaciones que tiene en su cabeza: los mandiles, el ajuar y, sobre todo, la reacción de sus padres.

Así han reaccionado Dani y Marisol a la escapada de Graciela

Al verlas entrar junto a sus maridos en casa, los Jiménez les preguntan qué hacen tan pronto de vuelta si a penas hace media hora que se fueron al restaurante. "Qué cara tienes tú, ¿ha pasado algo?", pregunta directamente Daniel al percatarse de sus gestos. "Yo conozco a mis niñas cuando pasa algo. Pero yo ni por la imaginación creía lo que me iban a contar", confiesa a solas Marisol.

Sin dar muchas vueltas, Susi decide ser directa: "La Graciela se ha escapado". El patriarca de los Jiménez no da crédito a lo que acaban de escuchar sus oídos y, para que se lo crean, les enseñan el mensaje. "Cago en la mar, me cago. Dios mío de mi vida, ¿qué es esto?", afirma contundente antes de intentar llamar a su hija.

"Yo tenía tanto, tanto dolor en el corazón... Estaba como una piedra ahí puesta", afirma al equipo la matriarca. "Vosotros, por lo que sea, no habéis hecho las cosas bien. La única hija que tengo, también se va Graciela", les dice a su familia completamente "decepcionado" por la noticia. "¡De verdad! Si es que no gana uno para tentaciones en esta casa. ¡Ay, que asco de familia! Que vergüenza, ¿ahora qué hago yo otra vez?"

Marisol, por su parte, no entiende que Graciela haya tomado esta decisión porque "tenía mucha ilusión". "Ay, qué mala sombra. Qué vergüenza, dios mío. Las cosas que nos pasan", se queja decepcionado Daniel.

El matrimonio comienza a enfrentarse porque Marisol considera que "la culpa la tiene el padre porque le permite mucho a sus niñas. Las tiene muy mimadas a las tres y a la pequeña ni te cuento". Sin embargo, el padre de las Jiménez no puede evitar preguntarles: "¿Qué os he hecho yo para que me tratéis de esa forma?".