La gran cobra de una soltera de 'First Dates' que ha dejado en shock a su cita: ''No soy fácil, que se lo trabaje''

La cobra de una soltera en 'First Dates'. cuatro.com
Compartir

María José tiene 24 años, lleva un año en España y llega a 'First Dates' con muchas ganas de encontrar el amor. Es actriz y confía en que va hacerse famosa y ganar un premio Óscar. Confiesa que nunca ha tenido una relación formal porque siempre que le ha interesado alguien no se ha dado.

Cenará con Erik, de 28 años, que también tiene muchas ganas de encontrar pareja. Nada más verse ambos se han gustado y la conversación y las bromas han fluido desde el momento en el que se han sentado en la barra del restaurante más famoso de la televisión.

PUEDE INTERESARTE

Ya sentados en la mesa, la conversación ha fluido e incluso han hablado de hijos. A María José le encantaría tener tres, pero antes ha bromeado diciendo que ya los tenía y ha dejado a su cita en shock, hasta que ha descubierto la broma. Él, por su parte ha confesado que le gustaría tener ''todos los que pueda''.

La cita ha ido viento en popa y ambos se han ido a la sala de la intimidad de 'First Dates' para conocerse más a fondo. Allí, María José le ha confesado a Erik que no besa a nadie en la primera cita, pero aún así él lo ha intentado y se ha llevado una gran cobra por parte de ella que le ha dejado sin palabras.

PUEDE INTERESARTE

''Hay gente que ha durado hasta la tercera y cuarta cita sin que le dé un beso. Yo no soy fácil, yo soy un poco difícil, me gusta que él se lo trabaje'', ha confesado ella. Después los dos han seguido bailando y divirtiéndose.

La decisión final

María José y Erik se han gustado mucho y han disfrutado de la compañía del otro. ¿Saldrán juntos del restaurante del amor? ¿Se darán una segunda oportunidad para seguir conociéndose fuera?

Cara a cara en la decisión final, Erik ha sido el primero en dar un paso al frente y ha admitido que le gustaría ver una segunda vez a su cita: ''Por conocernos un poquito más y ver que tal, creo que somos dos personas que coincidimos bastante en muchas cosas''.

Ella ha comenzado bromeando: ''No tendría una segunda cita, no quiso bailar conmigo, bailé sevillanas y él no bailó sevillanas'', y le recuerda el rechazo: ''Le hice una cobra ¿Te pusiste nervioso?'', pero a él le entra la risa: ''Es verdad, después de eso me he puesto un poco nervioso, quería darte un beso y me has roto''.

''En el fondo, sé que se dará, hoy, mañana o pasado'', le dice él y ella acepta: ''¿Lo vas a trabajar? En ese caso puede haber una segunda cita, no te voy a mentir''.