La guerra de propaganda entre EEUU e Irán con misteriosos o explícitos vídeos: De Trump torturado a enigmas para resolver futuros ataques
La guerra de propaganda entre EEUU e Irán continúa con el uso masivo de inteligencia artificial
Trump retrasa su ultimátum a Irán, pero no descarta abrir el Estrecho de Ormuz a la fuerza
A todo conflicto les acompaña en estos tiempos una guerra de propaganda, la novedad en la guerra entre Irán y EEUU es la utilización masiva de la inteligencia artificial.
Irán muestra vídeos en los que vemos a un Trump torturado por el portavoz actual del régimen iraní. Le preguntan si es pedófilo, si estuvo en la isla de Epstein, si es un hijo de perra y le abofetean repitiendo la frase que le hizo famoso en un reality: "You are fired", "estás despedido" y con rótulos de mentiroso.
Tanto Estados Unidos como Irán recurren a este tipo de vídeos para lanzar su propaganda a los más jóvenes, pero las últimas publicaciones de la cuenta oficial de la Casa Blanca han desconcertado hasta a los seguidores más fieles de MAGA. Algunos han llegado a pensar que era un hackeo. Un vídeo en blanco y negr con un sonido reproducido a la inversa que, al principio, nadie ha entendido, pero que usuarios crónicamente online rápidamente han conseguido descifrar. "Anuncio emocionante mañana", se puede escuchar.
Habían publicado otro, en el que suena un pitido de teléfono y se ve un frame de la bandera americana y otro en el que se escucha a una mujer, creen que la secretaria de prensa Karoline Leavitt, diciendo: "¿Se lanzará pronto, verdad?" "¡Qué genial!", un vídeo fue eliminado sin ninguna explicación tras dos horas.
Tras estos movimientos crípticos de la cuenta oficial de la Casa Blanca han publicado fotografias pixeladas al estilo Minecraft que, por supuesto, los chavales de tuiter han conseguido también descifrar.
Irán, por su parte, juega a Lego con la guerra o imita al legendario tio del skate bebiendo zumo con fleetwood mac, en este caso versión iraní.
La egolatría de Trump llega a los billetes de dólar
Y no solo vemos vídeos sino el afán ególatra de Trump de dejar marcada su presidencia en la historia. En un nuevo alarde de egolatría va a incluir su firma en los billetes de dólar, algo que no ha hecho ningún presidente en los 250 años de historia de EEUU.
Esta decisión se suma a otras celebraciones narcisistas en el ejercicio del poder como poner su nombre a centros de arte federales, grandes carteles con su imagen en edificios del Gobierno o el intento de renombrar el aeropuerto de Washington como Donald Trump.
