Trump retrasa su ultimátum a Irán, pero no descarta abrir el Estrecho de Ormuz a la fuerza

Dudas de Trump con Irán: de dar más tiempo al diálogo a preparar un ataque infernal. Cuatro
  • Donald Trump vuelve a ampliar el plazo para el desbloqueo del estrecho de Ormuz hasta el 6 de abril

  • El presidente de EEUU no descarta abrir el Estrecho de Ormuz por la fuerza.

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Donald Trump vuelve a ampliar el plazo para el desbloqueo del estrecho de Ormuz hasta el 6 de abril y anuncia, si Irán no cede, Estados Unidos está preparado para el golpe final, informa Sara Canals. Algunos creen que esta fecha responde a cuestiones lunares de visibilidad para un ataque, otros solo al intento de Trump de acabar la guerra contra antes ante el rechazo de los americanos y las elecciones de medio mandato en las que su aprobación cae en picado.

A su estilo, con un mensaje en su red social, Donald Trump anunciaba un nuevo retraso de su ultimátum a Irán. Lo hacía diez minutos después de la mayor caída de Wall Street desde el inicio de la guerra confirmando que los anuncios del presidente y los cambios en el mercado van de la mano, con el consiguiente negocio para muchos.

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Nueva fecha límite y nuevos planes

Trump postpone su amenaza de destruir las instalaciones energéticas iraníes hasta el 6 de abril. Asegura que las conversaciones van bien tras insistir en que Irán suplica un acuerdo. Y amenaza con que si no ceden provocará un ataque infernal. El régimen iraní, mientras, saca a sus partidarios a la calle e insiste en que no hay negociaciones, exponen sus propias condiciones y mantiene el bloqueo del Estrecho de Ormuz.

El Pentágono, entretanto, sopesa el envío de 10.000 tropas más a Oriente Medio a los que se sumarían 5.000 marines y 2.000 paracaidistas, según medios estadounidenses. Se especula con 20.000 soldados. Para ponerlo en perspectiva, es muy poco comparado con los 500.000 enviados en la primera guerra del Golfo para sacar a Sadam Husein de Kuwait y los 160.000 de la guerra de Irak en 2003.

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Trump contemplaría distintos escenarios, como la toma de islas iraníes claves para el control del petróleo. Mientras, Marco Rubio en una reunión del G7 pide ayuda para reabrir el Estrecho de Ormuz.

Pero enviar soldados al terreno es una operación bastante arriesgada. Un objetivo fácil para misiles, drones y minas iraníes si intentan tomar alguna de las islas del estrecho. Estados Unidos tiene ya miles de soldados en la región, pero la mayoría no son tropas entrenadas para una invasión. La guardia revolucionaria iraní advierte que para Estados Unidos sería una operación peligrosa y, sobre todo, costosa.

Y el presidente estadounidense suma a estas ideas salidas de tono, como su última respuesta en conversación telefónica con la Fox donde insinúa que el nuevo ayatolá es gay, un "mal comienzo en ese país". Sobre el terreno, en Teherán siguen buscando supervivientes tras los bombardeos, que no cesan cuando se cumplen 28 días de guerra.

Y pese al ultimatum del ultimatum las bombas no dejan de caer. Proyectiles de racimo iraníes han vuelto a llover esta noche sobre Israel. Los destrozos son visibles a la luz del día: agujeros en el suelo y restos de metralla en las paredes. Pese a las negociaciones en curso hoy el ministro de defensa israelí ha anunciado que van a subir el ritmo a sus operaciones y seguirán atacando a miembros de la cúpula del régimen. Los proyectiles hebreos han penetrado hasta el centro del país esta noche golpeando Isfahán. La media luna roja ha trabajado sin descanso para rescatar a las víctimas de los bombardeos.

A punto de cumplirse un mes de guerra, el conflicto no muestra signos de que esté próximo a su fin.