Nicolás Maduro está "aislado y desesperado por las noches" en la cárcel, según David Alandete: "Se le escucha gritar"
La tajante respuesta de un venezolano a la "extrema izquierda" que se opone a la detención de Nicolás Maduro: "Juegan al rol de víctima"
El corresponsal en Washington revela en 'Horizonte' todos los detalles sobre la vida de Maduro en la cárcel
En 'Horizonte' conectan con el corresponsal David Alandete para que revele cómo han sido las primeras semanas de Nicolás Maduro en el penal de Brooklyn y así saber cómo se encuentra ya que han podido "reconstruir un poco" cómo es su día a día.
Con lo que se han encontrado es con un Maduro, un dictador que "tenía en pie un sistema de represión y encarcelamiento en sitios infames como el Helicoide o la Tumba", ahora pasa sus días en una cárcel de castigo en ese penal de Brooklyn. Aquí todos los detalles.
Los detalles de la vida de Maduro en la cárcel
Esto no significa que el reo esté castigado, si no que "está en régimen de aislamiento porque así lo dictó el juez". Y tomó esta decisión porque en esa prisión hay venezolanos: "Claro, imagínate un venezolano auxiliado que están siendo juzgado por delincuente y al dictador en el mismo patio". Así que "el único aislamiento que tienen posible es el de castigo".
La celda en la que se encuentra es "de barrotes de 2 metros por 3, la única luz es cenital que viene de un agujero en el techo y está ahí constantemente vigilado constantemente porque hay un pasillito alrededor". Además, "va tres veces a la semana al patio donde está solo y esposado con grilletes", por lo tanto "no se puede relacionar con otros presos, no tiene contacto con nadie".
Por otra parte, dos reos y un abogado les informaban de que pasaba "noches desesperadas": "Le escuchan gritar 'Yo soy el Presidente legítimo, me están torturando, dígale en sus familias en Venezuela que yo soy el Presidente legítimo y aquí se me tortura, estoy secuestrado'".
Para terminar, concluye que ha tenido visitas conyugales con Cilia Flores: "Se han visto ya dos veces en privado, unos minutos". También ha tenido "dos veces visita consular con el que era su ministro de Exteriores, Félix Plasencia, y que ahora es enviado diplomático de Venezuela aquí y ha decidido no venir a Washington para estar cerca de Maduro".
En resumidas cuentas, "el dictador está a la espera del 17 de marzo pasando así sus días, completamente aislado y desesperado por la noche". "Vaya imagen", señala Iker Jiménez.
