Las diferencias de coste no solo se ven en la vivienda, hay que tener en cuenta alimentación, transporte y servicios que también influyen en el presupuesto familiar
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Escoger donde vivir en España ya no es solo una cuestión de clima, cercanía familiar o calidad de vida. Cada vez más es una decisión económica. El precio de la vivienda, el coste de la cesta de la compra, el transporte o los servicios básicos varían tanto entre comunidades autónomas que pueden marcar la diferencia entre llegar a fin de mes con holgura o hacerlo con la cuenta en números rojos.
A pesar de que España sigue siendo uno de los países europeos con un coste de vida medio relativamente moderado, las diferencias territoriales son cada vez más acusadas. Vivir en una gran capital o en una región insular no tiene nada que ver, en términos de gasto mensual, con hacerlo en comunidades del interior o el sur peninsular. Lo curioso es que no siempre los salarios compensan esas diferencias.
Cómo se mide el coste de vida
Cuando hablamos de comunidades “caras” o “baratas”, la conversación suele centrarse en el precio de la vivienda. El alquiler o la hipoteca suelen representar el mayor gasto mensual de los hogares, pero no es el único factor a tener en cuenta.
Otros factores que hay que contemplar son: el precio medio del alquiler y compra de vivienda, alimentación y productos básicos, transporte y movilidad, energía y suministros y servicios como ocio, educación o cuidados.
Organismos como el INE, portales inmobiliarios y análisis bancarios coinciden en que la vivienda explica gran parte de las diferencias, pero el coste total mensual es la suma de muchos pequeños gastos.
Las comunidades autónomas más caras para vivir
Islas Baleares
Baleares encabeza la lista de las comunidades más caras. El principal motivo es claro: la vivienda. El alquiler en Palma y en zonas turísticas supera con facilidad los 15-18 €/m2, y comprar una vivienda se ha convertido en algo prácticamente inaccesible para muchos de sus residentes.
A esto hay que sumar el sobrecoste logístico de ser un territorio insular, que encarece la alimentación, transporte y servicios. Aunque el turismo genera empleo, los salarios no siempre compensan el alto coste de vida, lo que ha generado una fuerte tensión social y laboral.
Comunidad de Madrid
Madrid es otra de las comunidades más caras para vivir a pesar que es una de las que tienen mayor renta media. El alquiler en la capital puede superar tranquilamente los 18-20 €/m2 en muchas zonas, y el precio de compra se ha disparado durante la última década.
El transporte, el ocio y los servicios también son más caros que la media nacional. Es cierto que hay más oportunidades laborales, pero el esfuerzo económico para vivir en Madrid es muy elevado, sobre todo para jóvenes y familias con ingresos medios.
País Vasco
El País Vasco es una combinación entre salarios relativamente altos con un coste de vida también elevado. Ciudades como Bilbao o San Sebastián tienen precios de vivienda comparables a grandes capitales europeas, y el gasto en alimentación y servicios es superior a la media española. La calidad de vida es alta, pero no es una comunidad barata, sobre todo para aquellos que no pueden acceder a empleos bien remunerados.
Cataluña
Cataluña, y en especial Barcelona, se sitúa entre las comunidades más caras para vivir. El alquiler en la ciudad condal ronda cifras parecidas a las de Madrid, y la presión turística y la falta de oferta han disparado los precios. Fuera de Barcelona, el coste baja, pero sigue por encima de la media nacional, tanto en vivienda como en servicios.
Las comunidades autónomas más baratas para vivir
Extremadura
Extremadura suele liderar las listas de comunidades más baratas. El precio de la vivienda es uno de los más bajos de España, con alquileres que en muchas zonas no superan los 7-8 €/m2. El coste de vida general es reducido, pero su gran reto es el mercado laboral, con salarios más bajos y menos oportunidades.
Castilla-La Mancha
Castilla-La Mancha combina vivienda asequible con bajo coste en alimentación y servicios. Además, algunas de sus provincias tienen una excelente conexión con Madrid lo que ha hecho que muchas personas elijan vivir ahí y trabajar en la capital. El coste mensual puede ser hasta un 30% inferior al de grandes comunidades urbanas.
Castilla y León
Es una de las comunidades más baratas para vivir, con precios de vivienda bajos y un coste de vida moderado. Ciudades como Valladolid, León o Salamanca ofrecen una buena calidad de vida con gastos contenidos. Su principal inconveniente vuelve a ser el empleo y la despoblación en algunas zonas rurales.
Región de Murcia
Murcia destaca por alquileres y precios de compra inferiores a la media, además de un coste de vida general moderado. En esta comunidad el coste de alimentación y transporte es relativamente barato y su clima atrae a población de otras regiones.
Es una de las comunidades donde el equilibrio entre coste y calidad de vida es más favorable, aunque los salarios continúan siendo más bajos que en ciudades como Madrid o Bilbao.


