David Uclés, dispuesto al diálogo con Arturo Pérez-Reverte: “Me ha insultado, pero hablaría con él"

El joven escritor jienense se pronuncia tras su renuncia a asistir a un curso sobre la Guerra civil organizado por el académico,
La noticia coincide con la promoción del Premio Nadal 2026, concedido a su novela sobre una Barcelona onírica plagada de artistas y escritores.
La vida de David Uclés (Úbeda, 1990) ha dado un giro radical en apenas dos años gracias al éxito masivo de su obra, pasando de tener un libro "en ciernes" a convertirse en un autor de renombre internacional. Lo que comenzó como una investigación profunda sobre la memoria histórica se transformó en 2024 en ‘La península de las casas vacías’ (Siruela), un fenómeno traducido a 17 idiomas. "Me ha cambiado bastante la vida en dos años”, reconoce en una entrevista con Noticias Cuatro. "Pero lo fundamental para mí siguen siendo los lectores y cada vez me doy más cuenta".
Su consagración definitiva ha llegado con el Premio Nadal, otorgado a ‘La ciudad de las luces muertas’ (Destino), una novela que él mismo define como una “distopía lírica” o “una fábula onírica”. La trama se sitúa en una Barcelona sumida en un apagón total, donde figuras históricas de distintas épocas, como Gaudí, Picasso, Carmen Laforet y Julio Cortázar, coexisten en una "fantasmagoría" temporal. "Quería que el lector se agobiara un poco... que tuviera ese espíritu asfixiante de una ciudad sin luces", explica.
Más allá de lo puramente literario, el autor ha estado en el centro de diversas controversias, desde sus reflexiones sobre la crisis de la vivienda hasta sus comentarios sobre ser enterrado en una "cuneta".
Pero el conflicto más reciente ha sido a raíz de la cancelación de su presencia en unas jornadas sobre la Guerra Civil en Sevilla organizadas por Arturo Pérez-Reverte. David Uclés aclara que él no se negó a conversar por miedo, sino que decidió bajarse del acto porque no quería aparecer en un cartel bajo ciertos nombres y lemas.
Aunque señala que Pérez-Reverte le ha insultado públicamente, afirma que el académico ha hablado bien de su obra anteriormente y que, a pesar de todo, “estaría dispuesto a hablar con él”. Curiosamente, revela que nunca han tenido una charla directa; Reverte suele enviarle mensajes a través de amigos comunes.
Sobre el expresidente José María Aznar, la postura del autor es más tajante. Uclés afirma rotundamente que no se tomaría un café con él ni entablaría una conversación, calificándolo junto a Iván Espinosa de los Monteros como personas que "han hecho cierto mal a la sociedad española". Su decisión de no participar en el evento de Sevilla fue, en gran parte, por no querer compartir ese espacio simbólico con él.
Respecto a Isabel Díaz Ayuso, la relación es ambivalente. La presidenta lo invitó a un café, pero él no ha asistido aún porque considera que es una persona a la que "no convencería de nada" y cree que la invitación pudo ser simplemente por compromiso. Sin embargo, Uclés aprovechó un evento público frente a ella para denunciar la crisis de la vivienda. Aclara que sus palabras sobre la vivienda fueron un "grito generacional" tras constatar que, incluso con un éxito de ventas, el mercado inmobiliario en Madrid es inaccesible para la mayoría.
De cara al futuro, David planea mantener una vida nómada, mudándose próximamente a Venecia y luego a Praga para seguir escribiendo desde la soledad y el anonimato que le brinda el extranjero.
Aunque la esperada segunda parte de su obra sobre ‘La península de las casas vacías’ todavía requerirá años de investigación sobre el franquismo, su objetivo actual es ofrecer literatura que sirva de evasión y que, sobre todo, aporte esperanza contra la oscuridad social. Por encima de los premios y las críticas, el autor reafirma que su lealtad y su "análisis de confianza" pertenecen exclusivamente a sus lectores.

