Bienestar

La soledad no deseada repunta en enero y cuesta 14.141 millones de euros: así es la pandemia silenciosa del siglo XXI

La soledad no deseada repunta en enero y cuesta 14.141 millones de euros: así es la pandemia silenciosa del siglo XXI
La soledad no deseada repunta en enero. Noticias Cuatro
Compartir

Enero no sólo cierra un ciclo festivo, sino que abre una brecha emocional profunda para millones de mayores en España. Tras semanas de encuentros familiares durante las celebraciones navideñas, el regreso a la rutina cotidiana devuelve a muchos a la soledad no deseada, un fenómeno que expertos y estudios sitúan ya como una pandemia silenciosa del siglo XXI.

Según el Barómetro de la Soledad No Deseada en España 2024 del Observatorio Estatal SoledadES —impulsado por Fundación ONCE—, aproximadamente una de cada cinco personas en España experimenta soledad no deseada, un sentimiento que se intensifica con la edad y afecta especialmente a quienes superan los 75 años.

PUEDE INTERESARTE

Se estima que 9,5 millones de españoles se enfrentan cotidianamente a la compañía exclusiva de su sombra, con impactos que van más allá de lo emocional: la soledad tiene un coste sanitario estimado de 14.141 millones de euros, principalmente por el aumento de consultas, tratamientos y bajas médicas asociadas a enfermedades físicas y mentales. Este coste sitúa al fenómeno como un desafío de salud pública y social en evolución.

La percepción subjetiva del tiempo también cambia en quienes viven solos: con menos estímulos sociales, días y horas parecen dilatarse, lo que contribuye a la sensación de vacío y aislamiento emocional.

PUEDE INTERESARTE

Para Juan Ignacio Vela, del Observatorio Soledad de Fundación ONCE, existe además una barrera cultural: “Una gran mayoría de los que están solos no lo reconocen públicamente”, recuerda, subrayando el estigma que todavía rodea a este problema.

La soledad: un factor de riesgo para la salud

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha advertido que el aislamiento social favorece la aparición y agravamiento de enfermedades crónicas, deterioro cognitivo, ansiedad y depresión, reseñando que el cuerpo humano está diseñado para el contacto y la interacción. El fenómeno no sólo eleva el gasto sanitario, sino que también incrementa las bajas laborales por depresión y otros trastornos relacionados con el aislamiento emocional.

Sin embargo, los expertos insisten en que no basta con estar rodeado de gente para no sentirse solo. “Puedes estar con gente y, aún así, sentirte aislado”. Este matiz fue palpable para Marta Cagigal la actriz que encarna el papel de Teresa en la obra teatral de “Aplausos a Teresa”. Nos cuenta en una residencia en la que visitó muchos ancianos, pese a estar físicamente acompañados, no hablaban porque “nadie les escuchaba”. Junto a Marta Cagial también están Badia Albayati, María Barrionuevo , Aida Muñoz. Como nos señala su autor y director teatral Zalo Calero: “La soledad es una lacra que necesitamos visibilizar”, afirma uno de los creadores de la obra.

Una de las historias que mejor ilustra esta realidad es la de María del Carmen, viuda sin hijos y con familiares lejos. Tras una vida como modista especializada en vestidos de novia, ahora pasa sus días en casa, con recuerdos como única compañía.

Frente a ello, organizaciones como la ONG nadiesolo.org trabajan para contrarrestar esta situación. Con la ayuda de voluntarios como Stella Maris ofrecen acompañamiento y apoyo emocional a personas mayores.