Fabio y Alexandra, en una divertida aventura campestre
Alexandra no sabía dónde iba a pasar sus primeras 24 horas con Fabio y estaba deseando que fuera en un lujoso lugar a la orilla del mar. Sin embargo, cuando se quitó la venda de los ojos y vio que el tronista había preparado un paseo a caballo se llevó una alegría. Los jóvenes disfrutaron de un rato muy divertido peinando a los caballos, viendo como al tronista le daba mucho miedo subirse en uno por primera vez y tuvieron un momento de pasión pasado por agua. Entre ellos hay una conexión especial y cualquier lugar es bueno para conocerse un poquito mejor.
Alexandra esperaba pasar la noche en un hotel de 5 estrellas, tener una cena romántica, un jacuzzi… Pero se encontró en mitad de un prado con su tronista y la misión de montar una tienda de campaña si querían dormir bajo techo. A pesar de haberse hecho la pedicura el día anterior y de verse sin un servicio cerca Alexandra se tomó la aventura con mucho humor a pesar, de que tuvo que ser casi todo el equipo el que les ayudara a montar la tienda.
Alexandra se subió a unos tacones y se puso un vestidazo para disfrutar de una cena bajo las estrellas con su tronista. La pretendienta intentó ponerse seria y hablarle a Fabio de sus planes de futuro en España, de lo que siente su corazón por él, de lo difícil que le resuta enfadarse con él, de su conexión especial… Sin embargo, a Fabio le hizo muchísima gracia verla tan seria porque nunca le había visto así y Alexandra se ruborizó porque era la primera vez que estaba abriendo su corazón y diciendo que le quiere y quiere salir del programa de su mano.
