Dos tortugas pintadas siamesas causan sensación en Cuba

Dos tortugas pintadas siamesas causan sensación en Cuba
Noticias Cuatro
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Según Granma, jamás se ha visto nada parecido en la zona. Fueron descubiertas por Osvaldo López Romero junto a su hijo Osmany cuando iban de pesca y buscaban lombrices. Las hallaron en la orilla de la micropresa Zanjanal.

El animal tiene dos cabezas, cuatro patas delanteras, dos traseras y dos colas, dentro de lo que parecen dos caparazones fundidos por la parte de atrás. Osvaldo considera que aunque comparten porciones de un mismo cuerpo, son organismos distintos, que se alimentan y defecan por separado.

“Al principio pensé que era una jicoteíta normal, pero cuando la miramos bien, nos asombramos al ver las dos cabecitas. Le dije a mi hijo que allí seguro había más huevos pero si seguíamos escarbando, íbamos a echar a perder el nido. Así que nos fuimos para otra parte a terminar de sacar las lombrices”, explica Osvaldo a Granma.

“Cuando llegamos a la casa, las lavé bien, las eché en un pozuelo con agua. Al principio pensé que no se salvarían, porque al parecer, todavía no estaban en tiempo de eclosionar”.

Pero al día siguiente empezaron a comer “pedacitos de lombrices, de pan, de pescado, de pollo, y ahora son una fiera”, asegura este aficionado a la pesca.

La noticia de las tortugas siamesas enseguida se extendió por la comunidad y se han convertido en una celebridad. “Todos los días venían personas. El pueblo entero ha pasado por aquí para verlas, y tirarles fotos”, recuerda Osmany.

Ni los pescadores más viejos de la zona recuerdan haber visto nada parecido. Es difícil que puedan sobrevivir en su hábitat natural con estas características. Tanto a Osvaldo como a Osmany les han ofrecido dinero por ellas e, incluso, intercambiarlas por un reloj o un cocodrilo. Pero les han cogido cariño y no quieren deshacerse de ellas.

“Uno las ve tan chiquiticas, tan indefensas, y les ha ido tomando cariño. Quizá, cuando crezcan un poco más, que veamos que ya no corren peligro, decidamos donarlas a un acuario o alguna institución que se dedique al cuidado de estos animales. Pero para nosotros, no tienen precio”, afirma.