La ciencia cambia de opinión: tener dinero no es sinónimo de vivir más
Tres economistas de la Universidad de Copenhague, en Dinamarca, han creado un nuevo método para calcular la esperanza de vida para personas de diferentes ámbitos de la sociedad. En sus resultados muestran que en realidad la diferencia entre la vida de una persona rica y una pobre no es realmente tan grande.
Un trabajo del año 2016 publicado en 'Journal of American Medical Association' por un equipo de investigación de la Universidad de Harvard, en Estados Unidos, demostraba que las personas de altos ingresos del país podían esperar vivir 6,5 años más a los 40 que las personas de bajos ingresos. Sin embargo, ese método asumía que las personas eran pobres o ricos toda su vida.
En realidad, durante un periodo de diez años, la mitad de las personas más pobres se mudan a grupos con mejores ingresos y, de igual modo, la mitad de los ricos pasan a clases de ingresos más bajos. La mortalidad, por lo tanto, cambia debido a la movilidad entre clases.
Esta movilidad suponía un desafío para calcular la esperanza de vida entre los diferentes grupos, algo que los economistas Claus Thustrup Kreiner, Torben Heien Nielsen y Benjamin Ly Serena han conseguido salvar. El método incorpora un modelo clásico de movilidad social de la literatura.
Con su método, la esperanza de vida para un hombre de 40 años en los grupos de ingresos más altos es de 77,6 años en comparación con los 75,2 de los más pobres, lo que supondría una diferencia de 2,4 años. En el caso de las mujeres, se reducía a 2,2 años. Sin tener en cuenta la movilidad, estas desigualdades se disparaban hasta el doble. Usando esta regla, los autores consideran que la diferencia en Estados Unidos es de 3 años, en lugar de 6,5.
"Nuestros resultados revelan que la desigualdad en la esperanza de vida se exagera significativamente cuando no se tiene en cuenta la movilidad. Este resultado es esencial, no solo para comprender una de las medidas más importantes de la desigualdad en una sociedad, es decir, cuánto tiempo pueden esperar vivir los diferentes grupos. Pero también al medir mal este tipo de desigualdad, llegamos a conclusiones engañosas sobre los costes y beneficios de los programas de salud pública, como Medicare y las políticas de seguridad social. Por ejemplo, dado que los ricos viven más tiempo, también se beneficiarán muchos años más de los beneficios de pensión de vejez", dice el profesor Thustrup Kreiner.
A pesar de demostrar que la diferencia es mejor, la nueva investigación también concluye que esta ha aumentado constantemente a lo largo de los 30 años estudiados. Esto se produce a pesar de que Dinamarca es un país reconocido internacionalmente por su atención médica y educación gratuitas.
