A bordo de un deportivo, el príncipe Harry y Meghan Markle ponen fin al día de su boda

Felizmente casados salían de la capilla de San Jorge. Allí les esperaba su carroza de caballos prestada por la reina Isabel. El príncipe sube primero para ayudar a su esposa bajo la atenta mirada de toda la familia.
Los flamantes duques de Sussex han paseado su recién estrenado título por las calles de Windsor, convertido en una auténtica fiesta: más de 100.000 personas, también llegadas de diferentes lugares el mundo, han invadido todo el recorrido para no perderse ni un solo detalle, ni un solo gesto o mirada.
Hemos visto a una duquesa de Sussex emocionada ante tanta muestra de cariño de un pueblo que recibe con entusiasmo el cambio que representan.
Custodiados por el Ejército y por la guardia de la reina, el matrimonio ha roto con algunas tradiciones, como su salida en este coche al finalizar el banquete.
