Los miles de refugiados que deambulan por Europa empiezan a sufrir el otoño

Con una simple capucha o un simple chubasquero han pasado la noche en la frontera entre Macedonia y Grecia. De esta manera han comenzado a sentir el azote del invierno los miles de refugiados que deambulan por el continente europeo en busca de asilo. “Vamos a morir si pasamos una hora más bajo la lluvia”, dice uno de ellos. En los Balcanes, decenas de ellos atraviesan a pie Serbia hacia Hungría en unas condiciones muy difíciles.
