Los rusos, de la indiferencia a la preocupación: están reclutándolos para ir a la guerra

En Rusia, este fin de semana cientos de miles de jóvenes están siendo reclutados para ir a la guerra en Ucrania. Las imágenes de jóvenes siendo obligados a partir hacia la guerra, desolados y despidiéndose de sus familias, ya circulan por todo el mundo.

A veces el servicio de reclutamiento llama a la puerta, o bien acuden a los puestos de trabajo o incluso se realiza por Internet. En algunas familias han llamado al padre y al hijo a filas para acudir a la guerra.

Los rusos han pasado de la indiferencia a la preocupación y muchos de ellos están huyendo ante la incertidumbre.

Rusia también estaría reclutando a ciudadanos extranjeros

Las autoridades ucranianas aseguran que ante la falta de ciudadanos rusos dispuestos a ir a la guerra contra Ucrania, el Kremlin sigue manteniendo su proceso de reclutamiento entre ciudadanos extranjeros, mientras en Chechenia se forma a "voluntarios" para acudir al frente.

La Dirección Principal de Inteligencia del Ministerio de Defensa de Ucrania sostiene que las autoridades locales rusas han instruido a los funcionarios y a los cuerpos de seguridad para que lleven a cabo labores de propaganda a fin de reclutar a ciudadanos extranjeros para que formen nuevas unidades del Ejército.

Según la información que maneja Kiev, a quienes accedan además de un salario se le ofrece la ciudadanía rusa. El plan va dirigido especialmente a ciudadanos procedentes de Uzbekistán, Tayikistán y Kirguistán.

A su vez, los servicios de Inteligencia del Ministerio de Defensa sostienen que las autoridades chechenas están reclutando a la fuerza de las zonas rurales a jóvenes "voluntarios" para enviar al frente, bajo amenazas de iniciar contra ellos causas penales si no acceden.

"La práctica de secuestrar hombres para reponer las unidades militares voluntarias que luchan en Ucrania a voluntad de Moscú está provocando olas de descontento entre los residentes de Chechenia", señala el informe de Kiev.

"Los ciudadanos de la república están indignados" porque el líder checheno Ramzan Kadirov está enviando jóvenes musulmanes "a participar y morir en una guerra 'extranjera' entre dos naciones cristianas".