Franco, ese lío

Franco, ese lío
Juan Antonio Nicolay
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En su día fue !Franco, ese hombre!, glosado por los suyos. Hoy es ¡Franco, ese lío! para un Gobierno que se las ve y se las desea para evitar que los restos del dictador acaben en la Almudena, en el Madrid más turístico y expuesto al mundo. La vicepresidenta viajó al Vaticano, en busca de la complicidad de la Iglesia, y dice que la encontró. "Lo que acordamos fue estar de manera conjunta tanto el Gobierno como la Iglesia para encontrar una salida que no puede ser la Almudena", ha dicho. Pero una cosa son las palabras otra los hechos. Y, aún a esta hora, la Iglesia de Madrid afirma que no hay acuerdo. O sea, se lava las manos.