Gabriel Ramírez revela todos los detalles de su agresión y aclara ciertas informaciones: "Recibí cuatro navajazos"
Así sucedió la agresión a Gabriel Ramírez, quien desmiente informaciones que recorren las redes
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En la mesa de 'Horizonte' reciben a Gabriel Ramírez, un vecino ceutí que asegura que en la ciudad autónoma "normalidad subjetiva poca". "Si recibir cuatro navajazos es subjetivo, entonces sí", señala.
Y es que el entrevistado sufrió un ataque "hacer un par de días" que narra en el programa con todo detalle.
Todos los detalles de la agresión
Según cuenta Gabriel Ramírez, él se encontraba con unos amigos "comiendo pipas y bebiendo un zumo de melocotón" cuando decidieron volver a casa.
"A la vuelta noto que me vibra el móvil. Mi colega también volvía en moto y pensaba que había tenido un accidente, con lo cual me paré, me bajé de la moto y cogí la llamada y era una chorrada", recuerda.
Todo sucedió alrededor de las tres y media de la mañana. "Sin venir a cuento, me doy la vuelta y veo a cuatro individuos, tres iban enmascarados con la camiseta puesta a modo de pasamontañas y uno con la cara visible", cuenta.
Fue ahí cuando la agresión ocurrió: "Sin venir a cuento me dieron la primera puñalada". Sin embargo, asegura no estar seguro de cuál fue el arma con el que fue atacado: "En el momento tienes la adrenalina a tope que uno no sabe exactamente pero quiero pensar que fue un cuchillo de cocina".
Dos de ellos estaban a a la espalda y el último, al cual pudo ver la cara, estaba "como vigilando si venía alguien". En cuanto a qué le dijeron, solo recuerda la palabra "oro". "Todo esto es por la cadena que llevo, que me verían solo y superado en número", señala.
Por otra parte, aprovecha su intervención para aclarar: "No soy experto de artes marciales. Practico artes marciales pero no soy ningún experto". Dicho esto, así fue su reacción: "Intento alejar el arma blanca de mí y le propino un golpe con el puño en defensa propia".
Al ver que le planta cara, intentan agarrarle cada uno por un brazo. Así "empieza el forcejeo": "Me llevé un par de puñaladas más". "Mi moto estaba aparcada a escasos metros, salí corriendo y me llevé la última", añade señalando que siempre "fue el mismo" quien se la propinó. En cuanto a su nacionalidad, asegura: "Hablaban un dialecto marroquí".
A la vuelta de publicidad, Iker Jiménez revela que en la pausa les ha enseñado las heridas y comenta: "Impresiona un poco los puntos". Es en ese momento en el que señala dónde fueron los cortes, siendo el más profundo en la espalda.
"Vieron como que me resistía y dijeron 'Sigue dándole' porque querían el cordón", señala antes de desmentir otra información que corre por redes sociales. "A mí no me quitaron el móvil, no me consiguieron robar nada", asegura.
Fue él mismo quien logró zafarse e irse al hospital de Loma Colmnar en moto. "En el camino me voy mirando como puedo, me toqué en la espalda y estaba encharcado en sangre", recuerda. Durante el trayecto se encuentra a una patrulla de militares de la Legión a los que detuvo pitándoles: "Se volcaron conmigo, se montaron en el coche e intentaron salir detrás de ellos".
