Por qué 'First Dates' es mejor que Tinder: Sobera y su equipo hunden el ghosting y las apps de citas
En plena era de las apps de citas, el equipo de 'First Dates' analiza los pros y los contras del dating actual y reivindican el romanticismo cara a cara frente a la frialdad de las pantallas
Lecciones de amor en 'First Dates': lo que el staff aprendió de las citas tras diez años de programa
En plena era de la digitalización sentimental, donde deslizar el dedo a la derecha o a la izquierda en la pantalla de nuestro teléfono se ha convertido en el método más habitual para buscar el amor, 'First Dates' sigue siendo el gran refugio del romanticismo tradicional. El restaurante más querido de la televisión lleva toda una década demostrando a la audiencia que las flechas de Cupido funcionan muchísimo mejor en las distancias cortas.
Pero, ¿Qué opina exactamente su propio equipo sobre esta batalla entre el programa y las aplicaciones de citas? Aprovechando el aniversario del formato, Carlos Sobera y sus compañeros analizan al detalle las luces y sombras del complejo universo de las citas.
El cara a cara frente a la frialdad de las pantallas
Carlos Sobera no duda ni un segundo en coronar a la cita tradicional por encima de cualquier app: "Las ventajas clarísimamente están en que tienes un contacto directo real con la persona". Para el presentador, esa oportunidad de charlar "de tú a tú" sin filtros ni avatares es un privilegio, además asegura divertido que, por más que se empeña, no le encuentra "ninguna desventaja".
Lidia Santos le respalda y critica la enorme barrera que imponen las aplicaciones, ya que "estás comunicándote a través de una pantalla" sin ver ni sentir la energía de quién está al otro lado. Por su parte, las gemelas Marisa y Cristina Zapata apuntan a que en 'First Dates', hay "un respaldo de un equipo que te ha buscado alguien acorde a tus características", algo que ningún algoritmo puede igualar. ¿La única pega? Esa inevitable exposición pública ante los espectadores, aunque las gemelas defienden que se trata de un formato tremendamente familiar que rebosa "buena energía y vibra bonita".
El ghosting y los juegos tóxicos
Al margen de la magia del plató, el staff es plenamente consciente de la cruda realidad que se vive hoy en el mercado del amor y rechaza de pleno las nuevas (y malas) costumbres. El enemigo público número uno lo tienen clarísimo: el temido ghosting, a lo que Lidia exige recuperar la responsabilidad afectiva, "si no te gusta o no te interesa, tienes que ir de frente y ser valiente".
Las hermanas Zapata se suman a esta crítica y añaden otras red flags intolerables que escuchan a diario en el restaurante, como la manía de "querer cambiar al otro" o esos inmaduros juegos para intentar dar celos y ser alguien que no eres. Su filosofía es: si alguien les hace un feo, no entran al trapo, se dan media vuelta se marchan porque "en las guerras siempre pierden los dos".
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