El momento 'tierra trágame' de una soltera cuando su cita le recita una poesía: "No me he enterado ni de la mitad"

Descubre al completo la cita de Pedro y Marinés en 'First Dates'
Todos los programas completos de 'First Dates', en Mediaset Infinity
Marinés, 70 años, jubilada y vecina de Valencia, llega a 'First Dates' con uno de sus sellos de identidad: su inseparable sombrero. Ha sido limpiadora durante toda su vida, es madre de tres hijas y ahora dedica gran parte de su tiempo a una de sus pasiones: la fotografía, especialmente fotografiar la luna. “Busco algo que sea permanente para siempre, como la luna. Que me demuestre que me quiere y que está por mí”, confiesa.
Pedro, también de 70 años, es un agricultor y operario jubilado de Alicante. Viudo y padre de tres hijas, llega con una actitud tranquila. Cuando ve a Marinés, comenta: “Tiene la cara bonita”. Ella, en cambio, no siente atracción por él: “No es mi tipo, tiene la cara muy arrugada”, admite sin rodeos.
Durante la cena, Pedro le habla de su vida en el campo, de sus años trabajando con animales y de las cabras que tuvo. Ahora, ya jubilado, cuida de sus gallinas ponedoras. Marinés escucha con educación, pero no lo ve claro: “Lo veo de campo”, dice, reconociendo que su mundo es muy distinto. “Me gusta el campo para estar un rato, pero yo soy de ciudad.”
La conversación, sin embargo, no fluye. Pedro es muy pausado, tanto que Marinés llega a sentirse cortada por su falta de energía. Él intenta animar el ambiente recitándole una poesía inventada sobre unos pastores, un gesto que, aunque tiene una buena intención, termina de descolocar a Marinés. "No me he enterado ni de la mitad”, reconoce.
Ella intenta sacar otros temas, como la fotografía. Pedro dice que le gusta, pero que no sabe hacer fotos. Marinés le explica su afición por fotografiar la luna. Mientras hablan de sus rutinas diarias, y se dan cuenta que no son compatibles: “No tenemos nada en común.”
La decisión final
Pedro se sorprende cuando descubre que tienen la misma edad: “Se mantiene bien”. Ninguno quiere mudarse y, para Pedro, eso es un obstáculo para una relación: busca una mujer con la que convivir, y esa posibilidad no la ve posible con Marinés.
Marinés, además de no sentirse atraída, no ha disfrutado de la cita al tener que llevar todo el peso de la conversación, por lo que decide no tener una segunda cita con él, Pedro tampoco esta interesado en tener una segunda cita por la distancia.

