'El alma de las ciudades' viaja hasta Teruel: desde las momias de sus famosos amantes hasta el busto del 'Antipapa'
Javier Sierra y Enrique de Vicente visitan la nave del misterio para compartir con la audiencia los grandes misterios de Teruel
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Esta semana en 'El alma de las ciudades' el gran Javier Sierra y el maestro Enrique de Vicente viajan hasta Teruel, una de las ciudades con mayor patrimonio arquitectónico, con grandes historias y leyendas, y además escenario de hallazgos científicos.
Los templarios dejaron su sello en la ciudad aragonesa durante el periodo de la Reconquista con la construcción de castillos estratégicos que fueron clave en algunas de las batallas más épicas de la época. Pero no solo castillos tiene Teruel.
El centro histórico de la ciudad está presidido por una imponente catedral que ha albergado no solo innumerables obras de arte, si no también algunas reliquias que han propiciado un sinfín de leyendas. Es el caso de las momias de los famosos amantes de Teruel, del busto del conocido como 'Antipapa' o de la cabeza de la patrona de la ciudad. Así lo explicaba Javier Sierra:
"Nos encontramos con un relicario a la patrona de la ciudad, Santa Emerenciana que es del siglo XVIII pero se hizo para cobijar el cráneo de esta santa que murió martirizada en la Anatolia turca y que fue llevada a Teruel por uno de los grandes maestres de la Orden del Hospital (...) En esta catedral también se guardó un busto del Papa Gil Sánchez, el Papa de Teruel, que desapareció en la Guerra Civil. Algunos decían que era una recreación del busto, pero muchos otros aseguraban que se trataba de la cabeza embalsamada (...) Existe además una crónica de un periodista de Zaragoza que visita Teruel preguntando dónde están las momias de los amantes. Esas dos momias estaban escondidas en el convento de las Carmelitas y la sucesión de descripciones que hace de lo que va encontrando hasta llegar a los cuerpos es fascinante, al final del camino encuentra en una cripta a las dos momias vigiladas por el cadáver de un miliciano de la Guerra Civil con los ojos abiertos que no perdía de vista a esos dos restos mortales tan importantes para la ciudad".
