Un agente recuerda el "escenario macabro" donde encontraron el cuerpo sin vida de Sonia Rubio: "Nunca había visto una cosa así"
Antonio García, agente del caso, detalla las condiciones en las que encontraron el cuerpo momificado de Sonia Rubio cuatro meses después de su desaparición
Disfruta de las entregas de la tercera temporada de 'En guardia' , en Mediaset Infinity
Después de que Sonia Rubio desapareciese sin dejar huella, en 'En guardia' un agente recuerda la fecha en la que encontraron su cuerpo sin vida: el 20 de noviembre de 1995. Todo ocurrió cuando un cazador dio el aviso de que en el barranco de Bellver, en Oropesa del Mar, había un cadáver momificado, el cual había salido después de que las lluvias movieran la tierra y apareciese de esta manera una mano.
La Guardia Civil no entendía por qué no habían sido capaces de encontrarlo ellos mismos cuando peinaron la zona. El motivo no fue otro que "muy cerquita había un basurero incontrolado" y, por tanto, "los perros se volvían locos con los olores".
"Nos encontramos un escenario macabro", recuerda Antonio García, uno de los agentes del caso. "Encontramos un cuerpo desnudo bajo las ramas de un pino totalmente momificado. Había un cubo rojo que le tapaba la cabeza y un saco que le tapaba medio cuerpo. Todavía lo recuerdo y me emociono un poco", confiesa visiblemente afectado.
Además de revelar más detalles escalofriantes sobre las condiciones en las que encontraron el cuerpo, los agentes apuntan la razón por la que estaban seguros de que se trataba de Sonia Rubio: "Llevaba años en Policía Judicial pero nunca había visto en mi vida una cosa así. Nunca".
El resultado de la autopsia del cuerpo de Sonia Rubio
Cuando el cuerpo de Sonia Rubio ingresa en la sala de autopsias, "los detalles superficiales estaban perdidos". Sin embargo, el médico forense Mario Ventura explica por qué el informe determinó que se trataba de un crimen de orientación sexual.
Los indicios que llevaron a relacionar este caso con el de otras cuatro víctimas
Mientras buscaban al asesino de Sonia Rubio, el 27 de enero de 1996 aparece en avanzado estado de descomposición, amordaza y asfixiada una nueva víctima en la zona de Vora Riu. Y, en cosa de una semana, habían aparecido otros dos cuerpos. Se trataba de Francisca Salas León, Mercedes Vélez Ayala y Natalia Archelos Olaria, "tres chicas jovencísimas que ejercían la prostitución" a las que "nadie las echó de menos" dado que no había ninguna denuncia de desaparición interpuesta. "Es duro eso, eh", comenta el agente Antonio García.
El corto periodo de tiempo en el que aparecieron y las coincidencia sobre todo en el método empleado para asesinar a estas víctimas con el de Sonia Rubio les hizo sospechar que "había un asesino en serie". Sin embargo, el perfil de las víctimas era lo único que no coincidía dado que Sonia pertenecía a una clase "media-alta", mientras que las otras tres víctimas pertenecían a una clase "más marginal".
El 14 de septiembre de 1996, en el embalse de la Onda, "se descubrió flotando en una balsa el cadáver de otra joven". Las condiciones en las que se encontraron, relatadas por los agentes en esta entrega de 'En guardia' les hizo determinar que se trataba de Amelia Sandra, desaparecida.
El objeto clave que permitió que Joaquín Ferrandiz entrara en prisión
Tras llevar a cabo una operación de seguimiento que les hizo estar seguros de que Joaquín Ferrandiz era su hombre, los agentes de la Guardia Civil se dirigieron al domicilio del juez para pedir una orden de registro aunque esto supusiera poner en peligro casi tres años de investigación.
Una vez detenido, fue dirigido a su domicilio donde otro cuerpo le estaba esperando para llevar a cabo el mismo, el cual duró alrededor de 12 o 14 horas y que es detallado en el vídeo principal: "Aguantó sin decir nada". Solo habló en un instante cuando Tomás González, subteniente, cogió una cajita y la abrió cuando el sospechoso se dirigió hacia él para pedirle que no lo tocara.
Fue en el momento en el que abrieron el armario cuando los agentes encontraron la prueba clave que estaban buscando: "Fue la llave para que Joaquín entrara en prisión". Es el subteniente quien explica de qué se trataba en este video.
Esta fue la actitud de 'El Ximo' que demostró un mayor arrepentimiento por Sonia Rubio
En la reconstrucción de los crímenes, Joaquín Ferrandiz "dio detalles que solo podía saber el asesino", los cuales son recopilados en este video. En el caso de Amelia faltaba una pieza de ropa que el propio sospechoso, en el lugar del crimen, señaló a los agentes para poder encontrarla: "Se regocijó un poco. Era una persona de arrepentimiento cero". Ya en la zona donde asesinó a Sonia su actitud cambió puesto que "parecía que era el crimen que menos quería recordar".
Es Carmen Balfagón, criminóloga, quien explica la razón por la que este caso "le produce más remordimiento que el del resto". Algo que se pudo comprobar también durante el juicio por una reacción específica que tuvo cuando trataron este asesinato: "Esa cara de ángel que parecía tener Ferrandiz se hace añicos porque trascienden detalles del monstruo del asesino en serie".
