Vito Quiles podría enfrentarse a un delito de coacción ante la demanda por agresión presentada por Begoña Gómez: “Por obligarle a algo que no quiere”
El PSOE reacciona en bloque ante la agresión de Vito Quiles a Begoña Gómez: “Yo soy una Charo”
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Tras hacerse pública la demanda por agresión presentada por Begoña Gómez al periodista Vito Quiles, el PSOE en bloque ha reaccionado para denunciar la situación y ‘En boca de todos’ ha conectado en directo con el magistrado Fernando Portillo para conocer qué delitos considera pueden ser condenados en las imágenes virales.
“Yo soy una Charo”, ha asegurado Diana Monrat, ministra de ciencia, “Esto es inadmisible”, ha expresado José Zaragoza o el “Fanáticos subvencionados” de Montse Mínguez, portavoz del PSOE, son solo algunas de las reacciones que han tenido los miembros del partido socialista ante la supuesta agresión sufrida por la esposa del presidente del gobierno, Pedro Sánchez.
Una reacción que también ha defendido la actitud de las concejalas de Torrelodones que en el vídeo se ve cómo intentan defender a Begoña Gómez de la agresión del periodista, y ante la que Nacho Montes ha querido saber qué consecuencias legales podría haber.
El presentador de ‘En boca de todos’ ha conectado en directo con el magistrado Fernando Portillo para conocer los delitos que se aprecian por ambas partes en las imágenes. El magistrado ha explicado que la calificación de “Charos” empleada por Quiles no tiene recorrido jurídico: “Hace mucho que son las injurias leves se despenalizaron del Código Penal”. Además, ha explicado que: “Para defender de la posible comisión del delito, no puedes emplear la violencia”, en relación a el argumento de que estaban “Defendiendo a una compañera”.
Respecto a la querella por agresión, basándose en las imágenes, el magistrado ha explicado que no tendría en una primera impresión mucho recorrido legal, pero que sí se podría ver: “Un delito de coacciones por obligarle a hacer algo que no quiere, que en este caso es salir del restaurante… Sería un delito de coacciones, pero no agresión”.
Nacho Abad ha querido saber cuál era el tiempo o la diferencia que se podía tener en cuenta entre retener o hacer una pregunta desde el punto de vista periodístico al tratarse de una persona pública, y Portillo ha explicado que habría que analizar detalladamente la situación: “Si persiste en su conducta y no se trata de unos segundos, si persiste en su conducta, habría que valorar otro tipo de cosas…”.
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