'Paula Manostijeras' vence a sus rivales y deja sin palabras a Iván
Iris era la primera en bajar las temidas escaleras y lo hacía vestida de blanco desde el pelo hasta las sandalias. Tanto se había caracterizado (con lentillas incluidas) que estaba irreconocible. Y tenía mérito porque no había comprado nada, ella había compuesto el disfraz con sus propias manos y lo había hecho a pesar de no haber cosido nunca.
Sin embargo, la primera impresión de Nacho Montes era mala: “Pareces un recuerdo de Talavera, Tim Burton se tiraría al río, pero para ahogarse”. Pero con el paso de los minutos, recapacitaba y, valorando los detalles, subía la nota de Iris hasta un 6. Con la nota puesta, Iris le regalaba a su tronista una pócima del amor pero, a pesar del regalo, la nota fue escasa, un 5,5.
Anais despierta los celos de Iris
Descalza, con un corpiño, medias, velo y ramo de hojas secas, Anais bajaba las escaleras y dejaba sin palabras a más de uno… Tan bien se había caracterizado que conseguía algo casi imposible, dejar a Nacho Montes sin palabras: “Estás estupenda”, le decía. Pero no todos opinaban como él: “¿No va un poco cortita?”, preguntaba Nagore y él la defendía: “Le voy a dar un ocho que ya es una notaza para un primer desfile mío”.
La nota de Anais, como no podía ser de otro modo, despertó los celos de Iris: “Es muy fácil comprar el disfraz en una tienda”, le acusaba y, aunque la aludida le daba la razón, Iván obviaba el detalle y le daba un 8,5.
Paula, como Eduardo Manostijeras
Tijeras en las manos con papel de aluminio, pantalón negro ajustado, tirantes, maquillaje… La caracterización de Paula impresionó a todos pero, sobre todo, a su tronista que la calificaba como la mejor caracterización que había visto. Ella daba las gracias a maquillaje y Anais le acusaba de ser “falsa” dado que tras las cámaras había dicho otra cosa.
“Me encanta”, decía Nacho Montes, pero pedía que explicara su disfraz de 'Eduardo Manostijeras’ y le ponía a prueba preguntándole por el argumento de la película. No pasó esta prueba pero sí la del estilismo dado que Nacho, encantado, le ponía un 10 dado que a pesar de las tijeras no había perdido su sensualidad. Iván opinaba lo mismo y le daba aún más nota... ¡Un 15!
