Gonzalo, un cortijero con aroma

El pretendiente ha pedido ayuda a su abuelo y se ha convertido en todo un cortijero de los años cincuenta o sesenta. A Steisy le ha dado tanta impresión al verle que ha tenido la sensación de estar viendo a su abuelo recogiendo patatas en el campo. Incluso, se ha acercado a Gonzalo y ha comentado que olía a viejo. Al pretendiente le ha llovido un montón de dieces, pero todos han estado de acuerdo en que había perdido toda su sensualidad.
