Dosel, un Otelo de diez

Dosel ha bajado las escaleras muy serio y convertido en el Otelo de Shakespeare, Steisy se ha quedado muy sorprendida, pero sus ojos no han tardado en llenarse de emoción y sus bellos de punta al escuchar a Dosel declamar una de las escenas más intensas de la obra del escritor inglés. El plató se ha quedado mudo, pero ha estallado en aplausos cuando Dosel ha procedido a besar a su amada y Emma ha comenzado a decir: “¡Bravo, bravo!”. Steisy no puede imaginarse estar un mes sin Dosel, pero él le ha dejado claro que ella es la única rubia en su vida y que desde que salga por la puerta no va a parar de verla en otras mujeres, pero ninguna será como ella.
