Cristian: "Si Anabel no es como pensaba, tomaré medidas"
Después de que Cristian nombrase a Marta favorita, Anabel no tardó en preder los nervios. Al tronista no le gustó cómo estaba tratando a su pretendienta y ambos protagonizaron un fuerte cruce de acusaciones que terminó con la pretendienta abandonando el plató. "No hay nada que aguante menos que la prepotencia de una chica. Si se quiere ir que se vaya, pero yo no pienso salir detrás cuando ha sido ella la que se ha equivocado", protestaba Cristian visiblemente molesto.
Tras tranquilizarse, Anabel decide regresar al plató donde Cristian la esperaba con Marta sobre sus rodillas. La pretendienta se muestra molesta con la actitud del tronista, al que acusa de tenerselo "muy subidito últimamente". Sus palabras le enfurecen todavía más y critica el comportamiento de la que hasta ahora había sido su preferida: "Creo que no me entiende, que no me escucha y se cree que ella es la única. Aquí tengo tres chicas y ella sólo valora que llegue una más guapa y que me gusta".
Tras una primera cita en la que todo fue perfectamente, Cristian y Anabel tuvieron un segundo encuentro en el que las chispas no tardaron en saltar. A la pretendienta no le gustó que su su tronista le pidiese que no se viese con Paula y Shaila, ya que no las considera trigo limpio y cree que son mala compañía. Pero el momento más tenso llegó cuando Cristian le habó de Marta, algo que enfureció tremendamente a su chica, que decidió dar pon concluída la cita antes de lo previsto.
Anabel no tardó en convertirse en la favorita de Cristian, pero los últimos acontecimientos han hecho que retroceda puestos como los cangrejos. Ambos se gustan, pero sus diferentes formas de ser choca demasido habitualmente. A la pretendienta le cuesta verle con otras chicas, pero espera ser capaz de acostumbrarse a esta situación tan complicada. "Me cuesta muchísimo, pero poco a poco lo voy a ir asimilando. Estoy aquí por él y voy a intentar cambiar un poco", se disculpaba con su tronista.
Tras aceptar las disculapas de Anabel, Cristian reconocía lo mucho que le gusta. Pero, aunque el tronista quiere que siga formando parte de su trono, piensa vigilar muy de cerca sus movimientos. "Es una chica que me gusta y me costaría echarla. Si con el tiempo valoro que no es lo que yo pensaba... ya decidiré", avisaba.
Anabel, ya mucho más tranquila, también ha querido explicar cuáles han sido los motivos que le han llevado a enfadarse: "Ha ganado ella el reto y yo me lo he currado un montón. Ella ha venido normal, como si fuese a cenar un día normal y eso me ha molestado", ha asegurado.
