Ángel y Lola firman la paz con un abrazo

Emma tenía la sensación de que entre Lola y Ángel había un trato mucho más cordial, y ella le ha explicado que habían estado hablando y que las cosas estaban volviendo a la normalidad. Lola ha querido ser sincera y ha explicado que aunque ella ya no siente lo mismo por el tronista, sigue sintiendo algo por él y no puede evitar pensar en él en ciertos momentos. Un sentimiento que está segura que Ángel tiene hacía ella porque lo nota cuando le mira a los ojos. Ángel lo ha negado en rotundo y ha dicho que si habla con ella es porque le gusta estar bien con sus ex y en el fondo la tiene cariño. Lo que era una declaración de sentimientos, se ha convertido en una nueva discusión entre ambos, en la que Lola ha contado que Ángel la había provocado por los pasillos y le había dicho que comiera un poco de la tarta que Barbie Malibu le había regalado porque la veía muy delgada.

Uno de los motivos que han llevado a Ángel y Lola a retomar la relación ha sido que Lola tenía en casa ropa y cosas del tronista que él quería que le devolviera. La gancho no pensaba dárselo delante de caras, pero metido en situación se ha puesto en pie para entregarle a Ángel una bolsa con sus cosas. Lola le ha lavado a Ángel la ropa que se había dejado en casa y ha bajado las escaleras para entregársela. Momento que Mar Montoro ha aprovechado para pedir a la expareja que se diera un abrazo y enterrara el hacha de guerra. Ángel y Lola se han fundido en un abrazo no demasiado efusivo y la asesora les ha pedido que le echaran más ganas, pero no lo ha conseguido porque las pretendientas han empezado a quejarse. A Ángel le gustaba más la Lola de antes y ha intentado hacerse el duro asegurando que no creía que Lola sintiera algo por él.
