Abel, un vendedor de playa

Los pretendientes de Triana tenían que desfilar caracterizados de personajes de playa, y Abel ha optado por ser un vendedor de refrescos. Sin embargo, nadie ha parecido entender el estilismo que había elegido. Nacho ha considerado que tenía pinta de no haberse duchado en mucho tiempo y le ha dicho que un pantalón pirata es lo peor que se puede poner un hombre. La madre y la tía de Abel no se han tomado muy bien que Nacho dijera esas cosas de su hijo y que le puntuara con un cero, y han salido en su defensa.
